El 9 de septiembre de 1918 se autorizó la construcción del oleoducto Álamo-Estación Álvarez, impulsado por la compañía Penn-Mex, pieza clave en la historia petrolera de la región.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- El 9 de septiembre de 1918, la compañía Penn Mex Fuel Co. recibió la autorización oficial para construir un oleoducto que conectaría Álamo con la Estación Álvarez, en la Barra Sur de Tuxpan. A más de un siglo de ese suceso, el documentalista Julio Poisot de María rememoró la importancia de esta obra para la historia del desarrollo petrolero en el norte de Veracruz.
La llegada de Penn-Mex a Álamo ocurrió en 1912, y con ella comenzaron los trabajos para instalar el oleoducto que impulsaría el transporte de crudo desde esta zona hacia la costa. En su trayecto, la infraestructura incluyó una estación de rebombeo ubicada en la comunidad de Zapotal, donde también operaba una maquinita de vía angosta. Este pequeño tren era el encargado de transportar calderas, tubos, conexiones y otros materiales necesarios para la construcción y operación del oleoducto, compartió Poisot de María.
El recorrido del tendido llegaba hasta el estero Las Cañas, en Chijolar, atravesando diversos paisajes de la región. Fotografías históricas muestran el proceso de instalación de la tubería y las instalaciones de la Estación Álvarez, evidenciando la magnitud del proyecto en una época en que la industria petrolera apenas comenzaba a consolidarse en México.
A través de redes sociales, el documentalista ha buscado difundir este pasaje de la historia local. Con este tipo de esfuerzos, Poisot de María invita a la ciudadanía a compartir información histórica y cultural de Álamo, Tuxpan y otros municipios de la zona norte en sus redes sociales, como una forma de fortalecer el conocimiento sobre el pasado de la región y sus aportes al desarrollo energético del país.
