Las mujeres dedicadas a la manera empírica de recibir a los bebés que llegan a este mundo, mejor conocidas como parteras, prácticamente casi están erradicadas debido a que ahora la mayoría de las mujeres embarazadas, acuden a los hospitales, principalmente al del centro de esta sierra el totonacapan.
La traductora de este mismo y partera certificada por las autoridades de salud, Yolanda Texco Juárez, en entrevista sostuvo que ya son pocas las parteras que trabajan y que ahora solo se dedican a orientar a las futuras madres a llevar un diagnóstico de su embarazo en caso de alguna anomalía de inmediato asisten al hospital del Totonacapan, en otros casos familiares las trasladan al hospital Civil de Papantla o Regional de Poza Rica.
Señaló que ya solo quedan pocas parteras, apuntó que en años anteriores, la cifra era de 14, de las cuales, ocho de ellas pasaron a mejor vida, otras se dedican a sus actividades cotidianas, mientras que las otras cuatro, orientan a las futuras madres con diagnósticos empíricos, pero de notar alguna anomalía, la primera recomendación es acudir con el personal especializado de los hospitales.
La traductora Texco Juárez, mencionó que es importante su labor, debido a que ayudan a las nuevas familias a dar un diagnóstico, como por ejemplo, cuando el niño viene sentado o en su caso, que no se acomoda en lo ya son sus últimos días dentro del vientre de su madre.
Otra de las causas importantes es el peso del producto así como si viene bajo de este o presenta un sobre peso, mismo que puede afectar a las madres, tanto a las que aún solo son niñas, como a las mujeres que se embarazan después de los 40 años, ambos embarazos presentas riesgos latentes.
Señaló que existe un grave problema con las niñas de quince años o simplemente estudiantes que salen embarazadas sin terminar su preparación académica y quienes por temor a ser regañadas por sus padres ocultan el embarazo hasta el último día que puedan, lo cual conlleva un cuadro de consideraciones graves.
En este sentido reprobó que las estudiantes salgan con su «domingo siete» debido a que saben leer y escribir principalmente las consecuencias de traer a un bebé a esta vida, sin embargo antes de ello los métodos anticonceptivos que les enseñan los maestros, quienes deben fomentar el uso de estos para evitar embarazos no deseados.

