Tuxpan, Ver.- Tras lamentar la situación de violencia que prevalece en el país, misma que incluso “aumenta de manera gradual”, la Diócesis de Tuxpan señaló que los sacerdotes, al formar parte de una asociación religiosa, se incluyen en un grupo vulnerable.

“Somos afectados en la tranquilidad y paz de las familias y nuestros pueblos”, refirió el obispo Juan Navarro Castellanos en un comunicado signado de manera conjunta con el padre Florentino Lucas Valdez, vicario general.

En este contexto, se hizo alusión a las presuntas amenazas contra los sacerdotes Crispín Hernández Mateos y Ángel Josué Navarro Cobos, de la parroquia San Esteban, de Pánuco, lo que habría provocado que fueran retirados de aquel lugar.

Sin embargo, el obispo y el vicario general negaron que se haya presentado denuncia alguna ante la Fiscalía General del Estado, por estos hechos, “por lo que toda información publicada en torno a que ya se presentó, es totalmente falsa y la Diócesis de deslinda de dicha afirmación”.

Del mismo modo, aclararon que los obispos tienen la facultad de realizar cambios de párrocos y vicarios, teniendo presente la cantidad de sacerdotes con los que cuenta el presbiterio. “Por ello, se aclara que los cambios de los sacerdotes, obedece a las necesidades pastorales de las parroquias”.

A mediados de este mes los sacerdotes de referencia habrían recibido amenazas de muerte por parte de un grupo delictivo, con un plazo de dos días para abandonar Pánuco, tras lo cual fueron removidos por la Diócesis.

“En cuanto a los acontecimientos, la Diócesis está pendiente de su evolución y, a su vez, acompaña a los sacerdotes involucrados en este tema, de manera cercana, ayudándoles a discernir la voluntad de Dios”, señala el comunicado en el que se insiste que no se ha iniciado ninguna carpeta de investigación, ni se ha acudido con autoridad alguna para solicitar intervención en el ámbito de sus competencias.

Por ALF