S.O.S. verde en Poza Rica

El estándar de OMS es de un árbol por cada 3 personas; Poza Rica apenas tiene un 0.4.

Por PAULO RUIZ

En Poza Rica hay apenas 0.4 árboles por cada tres personas, una proporción muy inferior al estándar internacional, que recomienda al menos uno. Aunque los espacios verdes alcanzan los 12.2 metros cuadrados por habitante —dentro de lo sugerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS)—, la ciudad enfrenta un déficit crítico de arbolado urbano, con solo 0.135 árboles por persona, según uno de los estudios más detallados realizados en la zona.

Esto equivale a 7.4 personas por cada árbol, más del doble de lo que la OMS sugiere como ideal: un árbol por cada tres habitantes, con el objetivo de mejorar la calidad del aire y mantener el equilibrio de los ecosistemas urbanos.

Ayer, en el marco del Día Mundial del Árbol, esta carencia vuelve a ser objeto de análisis. Según el estudio publicado por la Revista Mexicana de Ciencias Forestales, el Índice Verde Urbano (IVU) de Poza Rica cumple con la superficie recomendada de áreas verdes por persona (entre 9 y 15 m²), pero la densidad de árboles sigue siendo alarmantemente baja.

A pesar de que aún pueden verse árboles en varias zonas de la ciudad, los datos revelan una realidad distinta, puesto que la cobertura vegetal por habitante no ha mejorado de forma significativa desde 2019, a pesar de campañas locales de reforestación y adopción de árboles.

El estudio, realizado entre octubre de 2018 y enero de 2019 con herramientas geoespaciales, estimó la existencia de 27 mil 869 árboles en toda la ciudad, distribuidos en aproximadamente 251.73 hectáreas de áreas verdes. Esto en una población de alrededor de 200 mil habitantes.

A partir de un muestreo de 27 sitios —con una extensión de 9.06 hectáreas— se contabilizaron mil 003 árboles, lo que sirvió de base para proyectar el total. Los investigadores también documentaron un crecimiento del 98% en la mancha urbana entre 1997 y 2016, pasando de mil 587 a 3 mil 145 hectáreas. En su mayoría, el terreno reconvertido correspondía a suelos agrícolas o ganaderos.

Aunque parte de la población reconoce el valor de las áreas verdes, solo el 52% identifica los servicios ecosistémicos que brindan, como la regulación térmica, la filtración de agua y la mejora de la calidad del aire.

Ante este panorama, autoridades y colectivos han llamado a la ciudadanía a adoptar árboles y reforestar espacios disponibles, como patios, banquetas y predios baldíos, en un esfuerzo por aumentar la cobertura vegetal urbana.

Esta iniciativa no busca solo embellecer la ciudad, sino reconocer a los árboles como infraestructura natural, vital para enfrentar fenómenos como el cambio climático, las olas de calor y la contaminación atmosférica.

Los autores del estudio —entre ellos Alberto Santillán, Ilse Joselín Gómez y Jaime Bautista— subrayan que el IVU debe ser utilizado como herramienta de planeación, para guiar a los municipios en la conservación y expansión de espacios verdes integrados en los planes de desarrollo urbano.

Cinco años después de la publicación de este diagnóstico, la urgencia de plantar más árboles y cuidar los existentes sigue siendo vigente. A pesar de las fechas conmemorativas y los esfuerzos puntuales, la deuda verde de Poza Rica con sus habitantes aún no ha sido saldada.

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