Se trata de esculturas de barro que representan a deidades del panteón mesoamericano. Las piezas formaron parte de una ofrenda de clausura del Altar de los cráneos de la Zona Arqueológica de Tehuacán
Hace tres años, durante los trabajos de exploración coordinados por la arqueóloga Noemí Castillo Tejero, apareció un conjunto de esculturas de barro, denominadas xantiles, depositadas como parte de una ofrenda que corresponde a un osario en el interior de la edificación llamada Altar de los cráneos, localizada junto al muro sur que delimita el conjunto central de la Zona Arqueológica de Tehuacán. Las esculturas fueron intervenidas por especialistas y estudiantes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Los xantiles, esculturas en barro con el cuerpo modelado, a veces de forma cónica, y el rostro elaborado en molde, representan a deidades del panteón mesoamericano del Valle de Puebla y el norte de Oaxaca, utilizadas por los popolocas para el culto en espacios domésticos. Algunas piezas de este osario aparecieron rotas intencionalmente o “matadas” como parte del ritual de clausura de la primera etapa constructiva de la edificación.
Las piezas se trasladaron a la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), donde fueron intervenidas en el Seminario Taller de Restauración de Cerámica; posteriormente se llevarán al Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Tehuacán para su exhibición.
