Poza Rica, Ver.- Día y noche, los habitantes de esta ciudad respiran toda clase de partículas altamente dañinas para la salud, resultado de emanaciones industriales y la polución propia del enorme parque vehicular que circula en la zona conurbada. Los niños han resultado ser los más vulnerables y esto se refleja en el creciente nùmero de pacientes con problemas respiratorios.
El informe más reciente de la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), precisa que en los primeros meses del año, en Poza Rica se llega a rebasar los límites máximos permisibles de partículas menores a 2.5 micrómetros, lo que suele desencadenar efectos más severos en la salud pública, particularmente, en niños asmáticos.
La estación de monitoreo de la calidad del aire, también reportó elevadas concentraciones de ozono e incluso, se ha superado el límite máximo permisible. Los datos reportados por SEDEMA tienen sus limites porque en los 3 últimos años, los equipos han presentado fallas. En 2016 solo se obtuvieron registros de 8 meses.
Los cambios en los vientos dominantes en los primeros meses del año, arrastran la nube tóxica de la petroquímica y la termoeléctrica hacia zonas densamente pobladas de Poza Rica y Coatzintla, principalmente. A esto hay que sumar las grandes concentraciones de emanaciones diarias de los vehiculos.
En varios meses del año, Poza Rica recibe el humo que emana de la Termoeléctrica Adolfo López Mateos, de Tuxpan, ubicada a 58 kilómetros, al Noreste.
El Dr. Horacio Riojas y la MC. Pamela E. Zúñiga Bello, del Instituto Nacional de Salud Pública, en su estudio sobre los efectos de la contaminación en la salud, precisaron que las particulas PM 10 y PM 2.5, provocan una reducción de la función pulmonar.
A ambas se les relaciona con el agravamiento del asma y bronquitis crónica, muerte prematura, infecciones respiratorias, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y más. También se registran efectos en el desarrollo embrional.
Si bien el el frío incide en el aumento de pacientes con males respiratorios, también se reconoce que la contaminación está detonando problemas pulmonares, principalmente, por exposiciones crónicas.
