ÁLAMO, VER.- Contagiada del sufrimiento de Jesús en su camino al Monte Calvario, durante la tradicional representación del Viacrucis, la feligresía católica se pronunció este viernes santo por un mundo libre de violencia y sin corrupción.
Paso a paso, en cada una de las estaciones, lectores de los pasajes bíblicos de la Pasión de Cristo aludían a la situación actual que vive la población veracruzana y alamense, y pedían orar para terminar con los diversos flagelos que azotan a la sociedad mexicana.
Contra los pronósticos del clima que habían presagiado mal tiempo, miles de creyentes marcharon bajo los inclementes rayos del sol: y los paraguas que les servirían contra la lluvia los convirtieron en protectores contra la luz solar, en un trayecto de aproximadamente kilómetro y medio que recorrieron en casi cuatro horas.
En la novena estación, Jesús (personificado por el joven actor José Manuel Cruz Guerrero), en su tercera caída, permaneció durante largos minutos con el rostro literalmente pegado al caliente pavimento de casi mediodía, mientras se leía el libreto de la representación.
Cien metros adelante, en la décima estación, mientras los centuriones desnudaban a Jesús, una voz al micrófono aludía a dicho pasaje bíblico y clamaba: “Señor, ayúdanos a despojarnos de las vestiduras del pecado”, y comparaba esa deleznable acción con la que actualmente hacen los malos patrones y gobernantes cuando despojan a los trabajadores y al pueblo con las llamadas reformas estructurales.




