El gobierno de la Cuarta Transformación asegura que la Refinería Dos Bocas estará funcionando a partir del 2021 con un costo de 8,000 millones de dólares. Los expertos señalan que esto dependerá del tipo de tecnología y el costo real que se quiera refinar, pero que puede ascender a 10,000 millones de dólares y que estaría funcionando hasta 2023 o 2024.

Tradicionalmente los funcionarios públicos federales son inexpertos, rematan la riqueza petrolera, prometen el bienestar, pero la corrupción impera. La Refinería Dos Bocas representa tres graves errores del gobierno federal: improvisación, terquedad y falta de visión.

Actualmente las seis refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex) procesan 30.6 millones de litros por día, equivalente al 29 por ciento de la demanda diaria. Tan solo, durante 2018 importó 86.4 millones de litros por día de gasolina y 34.6 millones de litros de diésel

México consume 121.7 millones de litros por día de gasolina y 53.1 millones de litros por día de diésel, e importa el 71 por ciento del consumo diario. Las seis refinerías nacionales operan al 40 por ciento de su capacidad con un aproximado diario de 648,099 barriles diarios. Se cree que con la Refinería Dos Bocas se procesarán 300 mil barriles diarios y con ello se reducirá las exportaciones.

Lo sensato y acertado sería diversificar la economía de las ciudades petroleras decadentes –como es Poza Rica– con proyectos ejecutivos viables, congruentes y sustentables para no depender de la industria petrolera.

Actualmente muchas potencias planean su conversión energética fósil a limpias, mientras que en México se decide construir una nueva refinería teniendo 6 refinerías que trabajan al 40 por ciento de su capacidad.

La refinación de hidrocarburos es mucho menos rentable que la producción petrolera (perforación) que ha disminuido notablemente en los últimos 15 años. Por ello, el proyecto de Dos Bocas es controvertido, su ubicación geográfica lo es más, por ser propenso a inundaciones, no tener terreno suficiente y muy lejano de los centros de consumo.

Los expertos dicen que Dos Bocas no tendrá la suficiente materia prima para procesarla junto con las otras 6 refinerías ya existentes, incluso se corre el riesgo de tener que importar petróleo para darle trabajo a la nueva refinería. Esto es el típico ejemplo de un proyecto político cuyas pérdidas acabaremos pagando los contribuyentes.

Es más rentable invertir en exploración y explotación de crudo que construir otra refinería. México importa gasolina de 19 países principalmente de Estados Unidos, no es autosuficiente y carece de soberanía energética. Por poner un ejemplo, a finales del 2017 Estados Unidos contaba con 141 refinerías, de las cuales 137 estaban en operación, México tiene seis refinerías con una capacidad promedio del 40 por ciento. En 2018, el entonces secretario de energía Pedro Joaquín Coldwell dijo que la refinación de hidrocarburos no es negocio rentable en México, pues desde 1990 Pemex ha tenido pérdidas energéticas de hasta 100,000 millones de pesos al año.

POZA RICA Y SU REFINERÍA

En 1940 la compañía El Águila, construye la refinería en Poza Rica con capacidad de refinación de 5,000 barriles diarios.

En 1976 se amplía la refinería de Poza Rica a 38,000 barriles diarios. En 1984 se vuelve a ampliar a 72,000 barriles diarios y siete años después en 1991 el presidente Carlos Salinas De Gortari la cierra definitivamente, a pesar de que la vida útil de refinerías es de 30 a 50 años considerando la última ampliación.

Por ALF