Coatzintla, Ver. – Todo parece indicar que la situación económica en nuestra región no está del todo bien, pues muchas familias ya empezaron a recurrir a las casas de empeño para dejar algún bien mueble, aparatos electrodomésticos o electrónicos, para conseguir un préstamo, para los gastos de la fiesta de este fin de año.

Para don Manuel, no había otra opción, «el taxi dañado, sin trabajo y con gastos en estos días no necesariamente para la cena, tuve que traer mi pantalla que apenas compramos en el Buen Fin, pues de otra, no tenía como salir adelante», indicó.

Los tres locales de préstamo en este municipio, tienen afluencia de pignorantes pero lo cierto es que reciben apenas un 30 o 40 por ciento del valor del articulo empeñado, desde joyas, relojes, electrodomésticos y hasta vehículos.

Sara Cortés, dice que, durante la primera quincena de enero es cuando recurre a empeñar objetos, pero siempre en Poza Rica, aunque el año pasado le tocó estar en Papantla y ahí realizó una operación de este tipo, «para hacer unos pagos urgentes», señala.

Las casas de empeño no pueden operar sin la autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico, para ofrecer servicios al público de mutuo con interés y garantía prendaria.

Por ALF