Recuerdan la explosión del pozo Potrero del Llano 4

A 115 años del estallido que marcó la industria petrolera veracruzana, se rememora el impacto económico y el severo desastre ambiental que afectó a la región

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- Al cumplirse este 27 de diciembre el 115 aniversario de la explosión en el pozo Potrero del Llano 4 ocurrida en 1910, el documentalista Julio Poisot de María rememoró el suceso que derivó en uno de los desastres ambientales más grandes de la época.

Este pozo se localiza en la comunidad de Potrero del Llano, perteneciente al municipio de Álamo Temapache, dentro de la región conocida como la Faja de Oro.

Aquel incidente dio lugar al masivo derrame de 1911, formando un caudaloso arroyo de crudo que inutilizó esteros, ciénegas y lagunas en más de cuarenta millas hasta desembocar en el río Tuxpan, dejando restos de aceite que tardaron décadas en desaparecer.

Poisot de María compartió que, previo a este siniestro, el pozo había sido terminado con éxito el 20 de diciembre de 1910 a una profundidad de 587 metros.

Con una producción de 117 mil barriles por día, la estructura fue considerada en su momento como el pozo más productivo del mundo, lo que permitió enviar grandes cantidades de petróleo para su exportación y generó una derrama económica que impulsó el desarrollo de toda la zona norte del estado.

Sin embargo, el crecimiento vino acompañado de retos ecológicos, pues otras fuentes históricas detallan que la madrugada del 27 de diciembre se registró un brote súbito que tomó por sorpresa a los trabajadores del campo.

Esta situación, sumada a las fugas constantes, llegó a contaminar gravemente el río Tuxpan, impidiendo la actividad pesquera por periodos prolongados debido a la densa capa de hidrocarburo que cubría las aguas.

El documentalista añadió que una visita a Potrero del Llano representa una oportunidad para recordar la magnitud de este yacimiento y su relevancia histórica, siendo un punto clave del patrimonio energético.