Los elementos de Tránsito traen la rienda suelta y en menos de 10 minutos pueden detener a 3 unidades para extorsionarlas, pues buscan cualquier detalle que les dé cabida para una infracción, todo esto más sincronizado que las bailarinas de nado en las olimpiadas.
Para este atraco interviene “El Malo, El Bueno y El feo”. Primeramente el “policía malo” hace el alto y se encarga de buscar cualquier pretexto para hacer la amonestación, que va desde el cinturón de seguridad, licencia, tarjeta de circulación o el engomado de verificación vehicular.
Enseguida de la detención, que dicho sea de paso genera un caos en la circulación, llega a la escena “el policía bueno”, quien con toda piedad le quiere “echar la mano” al supuesto infractor.
Después de una serie de palabrerías, le echan la bolita al “feo”, quien recibirá el soborno tras mandarlos a darse una “vueltecita” a la cuadra, y claro que nadie puede irse, porque antes les quitan la licencia y tarjeta de circulación de su automóvil para asegurar la “carnada”.
Por PAULO RUIZ VARGAS
Foto: Enrique González Morales

