Poza Rica.- Hoy, se cumplen 59 años de la terrible explosión de un ducto de gas a alta presión —durante el llamado “bombeo mecánico”— en la refinería Nuevos Proyectos de Poza Rica, se recuerda el pánico que provocó aquel estrepitoso estallido, escuchado a más de 50 kilómetros de distancia.
A partir de ese momento, Poza Rica vivió uno de los episodios más terribles de su historia. El estridente ruido hizo que la gente, por instinto, corriera sin saber qué había pasado, huyendo hacia el Cerro del Abuelo o hacia la calle 52. En su paso, gritaban: “¡Poza Rica desaparecerá!», mientras observaban cristales de aparadores rotos, cortinas metálicas dobladas, y escuchaban el silbato de Contraincendio emitiendo la alerta, junto con la difusora XEPR llamando a la calma.
El lugar del siniestro parecía una zona bombardeada: tubos retorcidos, estructuras deformadas, tanques dañados y… entre todo ese metal amorfo, yacía el cuerpo de Fortino Yáñez Zaleta, el operador que, de manera oportuna, cortó el flujo de gas, perdiendo la vida, pero salvando a Poza Rica de lo peor. Un héroe al que siempre se le deberá un agradecimiento eterno.
