Columna Politiqueando

Las riendas del poder

POR REPORTERO FIFÍ

EN UNA PASARELA de la élite morenista se convirtió la graduación del Instituto Tecnológico de Poza Rica, donde desfilaron todos los chairos y algunos que se han disfrazado por aquello de la moda del no mentir, no robar, no traicionar…

De las ausentes en la alfombra guinda fue la diputada local Adriana Linares Capitanachi, la cual ni siquiera a un representante envió, pues en realidad le vale un soberano “cacahuate” en los municipios que tiene su distrito.

Es más, su oficina de gestión todo el tiempo está cerrada, y en realidad es otra de las legisladoras que en ocasiones no sirven ni para levantar el dedo.

Lo que muchos no saben es que la oficina no la tiene para gestionar apoyos a la gente, sino para justificar los 200 mil pesos que recibe para el sostenimiento de la misma…

La que dicen llegó luciendo vestido con enorme escote en la espalda y un tatuaje muy sugestivo, fue la legisladora federal Raquel Bonilla, quien todo indica ella sí sabe para qué se utiliza el dinero que gana en el Congreso Federal, pues ya se vio que, como los carros, le están dando una buena hojalateada, por aquello de que la imagen es la imagen.

La que de plano llegó tarde a la pasarela del Tecnológico fue la delegada de la SEV, Selene González Morgado, y preguntaron de cuál había “fumado”, porque cuando hizo uso de la voz se aventó un “choro mareador” con puras incoherencias, haciendo el ridículo como ya es su costumbre.

Por cierto que todo mundo se queja del guarura que trae de sirviente, un tal Benito, sujeto prepotente y soberbio, el cual cada que hace un “pancho” deja en ridículo a González Morgado, a quien últimamente le cuesta trabajo bajarse de la nube en que anda.

EL PRD ESTÁ MUERTO en Poza Rica, pero hay quienes saben que adueñándose de ese partido han logrado obtener las privilegiadas regidurías, que en este lugar es como sacarse la lotería sin comprar billete.

Es por eso que falsos operadores políticos -y conste, decimos falsos porque no mueven ni a su familia- cuando se trata de una elección, como el caso de Javier Romero Pérez, quien es conocido por haber traicionado a su “padrino político” en el PRI, Alfredo Gándara, para posteriormente engañar y presumir a ilusos perredistas las malas “mañas” que mal aprendió dentro del tricolor.

Pero con todo y sus malos antecedentes, dicho sujeto asegura que será el primero en la lista para buscar una regiduría en la próxima administración, y que para ello cuenta con un padrino que tiene mucho dinero y que será quien le regalará la misma.

Pero lo anterior está por verse, pues Javier Romero sería parte de la gente que traicionó al PRD en la última elección, lo que generó una dolorosa y amarga derrota a los candidatos que fueron abanderados por dicho instituto político. Por eso me canso ganso que del plato a la boca a veces se cae la sopa.

Por ALF