Las personas de los pueblos originarios son los más vulnerables a la hora de realizar un trámite en alguna dependencia gubernamental, debido a que la mayoría de los indígenas hablan su lengua materna y no el castellano.
Esto dificulta la comunicación entre el prestador de servicio y el funcionario, ya que al no contar con un traductor de alguna lengua originaria se pueden generar irregularidades, principalmente en instituciones de seguridad o ámbito jurídico y legal.
Ante tal situación, difícilmente se interpone una queja ante la oficina de Derechos Humanos, debido a que no cuentan con la información suficiente para denunciar un caso de abuso de algún funcionario o institución pública.
En esta ciudad se han llevado pláticas y asesorías en instituciones educativas, negocios y espacios públicos para que las personas conozcan sus derechos y puedan ejercerlos.
A diferencia del año pasado, durante este 2019 se ha duplicado el número de quejas atendidas en la oficina municipal de Derechos Humanos, llevando hasta el momento 120 casos que se les ha brindado la asesoría ante diversas irregularidades.
Una nueva modalidad para que los jóvenes se interesen en promover los derechos humanos es a través de cines-debate, que consisten en visualizar una película sobre alguna problemática social y posterior analizarla para presentar las soluciones a la violación de los derechos de las personas.
Por Andrés Mendiola
