Álamo, Ver. – En la recta final del corte de cítricos, el movimiento de compra-venta en el centro de acopio es muy escasos, aunado a que llegan pocos compradores debido a la pandemia, señalan introductores de fruta.
Con alrededor de 60 mil hectáreas cultivadas con diversas variedades, este municipio tiene por decreto gubernamental la denominación “Capital de la Naranja” desde hace 10 años, pues es el principal productor con casi 90% de su territorio destinado a la citricultura.
Sin embargo, actualmente el movimiento comercial en Estero del Ídolo, donde se ubica el principal centro de acopio, la compra-venta ha caído, ya que más del 80% de la fruta ya fue cosechada de las huertas.
El corte de cítricos de esta temporada prácticamente llegó a su fin, lo que deja sin empleo a miles de jornaleros, quienes tampoco pueden emigrar en busca de otros trabajos temporales debido a la pandemia.
Lo que concluyó definitivamente es la cosecha de naranjas Valencia, mejor conocida como “tardías”, señala el productor Juan Bustillo Montalvo, quien agrega que aún quedan las variedades “mayeras tardías” y algunas “tempranas”, pero esta producción es escasa.
Bustillos Montalvo, quien promueve la siembra de mango como alternativa agropecuaria, menciona que la “temporada fuerte” de cosecha de cítricos arrancó en noviembre del año pasado, con el corte de mandarina y algunas otras variedades, lo que generó en toda la región miles de empleos temporales hasta el pasado mes de junio, con las Valencias.
De la actividad citrícola dependen más de 40 mil familias y genera alrededor de 160 mil empleos directos e indirectos, así como unos cinco millones de jornales cada temporada en toda la región norte del estado.
