El aumento en la aparición de tomas clandestinas es uno de los principales dolores de cabeza que tiene PEMEX en estos momentos debido a las increíbles pérdidas que le representa, a pesar de ello, hasta el momento no tienen idea clara o un dato concreto sobre cuánto han perdido.
Recientemente, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha dado a conocer que PEMEX no tiene datos exactos sobre las pérdidas de combustible que sufre ni de la cantidad monetaria exacta que ha perdido. Esto después de recibir un oficio fechado el 22 de mayo de este año en el cual la gerencia de Gestión Técnica de Salvaguardia Estratégica (que es parte de la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de PEMEX) dio a conocer que no cuentan con los sistemas de medición necesarias para calcular estos datos.
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“Mediante el oficio núm. CA/COMAUD/AI/GAEPSPMF/EIF/73/2017 del 7 de junio de 2017, la Auditoría Interna de Petróleos Mexicanos proporcionó información sobre el volumen y costo estimado de las pérdidas de combustible en poliductos calculadas por la Gerencia de Gestión Técnica de Salvaguardia Estratégica adscrita a la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de Pemex Corporativo.
“Sin embargo, los datos recibidos no coinciden con lo declarado por el director general de Pemex Transformación Industrial quien afirmó, en entrevista pública, que las pérdidas por el robo de combustible ascendieron aproximadamente a 30 mil millones de pesos y el volumen, a cerca de 26 mbd.
Asimismo, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) señaló que el quebranto para las finanzas públicas por el robo de combustibles ascendió a 20 mil millones de pesos anuales.
“La ASF calculó que el volumen señalado por el director general de PTRI fue equivalente al 8.0% de la producción total de gasolinas, que fue de 325.3 mbd en ese año”, expone.
En resumen, la ASF concluye que la información que PEMEX ha proporcionado respecto al robo de combustible es diferente a lo detectado por la SHCP y a otras declaraciones que la misma Empresa del Estado ha realizado durante un período de 8 años.
Producto de estas irregularidades, la ASF le hizo dos recomendaciones a Pemex para que explique las razones del fracaso en su estrategia de frenar el robo de combustible y a la brevedad cuente con los mecanismos para medir la cantidad de combustible y dinero que pierde con este robo.


