Coatzintla, Ver. – Durante quince años, el ex perredista César Ulises García Vázquez ha utilizado el cargo para pasar de humilde comerciante «chicharronero» a ostentoso millonario, dueño de decenas de terrenos y casas, utilizando prestanombres, denuncian fuentes cercanas al edil ahora con camiseta de MORENA.

Ciudadanos, hartos del vil cacicazgo, dan cuenta de que durante el tiempo que ha ocupado la presidencia, César Ulises ha convertido las áreas de Obras Públicas, Tesorería Municipal y Catastro en su «mina de oro», donde estratégicamente ha colocado a familiares y personas leales a sus caprichos.

Agregan que, debido a que el Tribunal Electoral de Veracruz (TEV) lo sancionó por incurrir en violencia política de género, César Ulises no puede participar en elecciones próximas.

Sin embargo, aseguran que vocifera que impondrá a su hermano Eduardo o a la presidenta del DIF en la próxima administración, un capricho para seguir manteniendo el control y aumentar su fortuna, «no por amor a Coatzintla».

El presidente de la República lo ha reiterado en muchas ocasiones: «el poder no se hereda, y menos entre familiares; aquel que quiere hacer dinero y presumir de lo material, debería dedicarse a otra cosa, no al servicio público, porque es un PECADO SOCIAL».

Con César Ulises, el pecado social se arrastra desde que toda una familia busca mantener el poder político y económico; primero su padre Daniel García Cortés, luego César Ulises, y ahora quiere imponer a su hermano o a su esposa, acusan.

También argumentan que ahora César Ulises vocifera en reuniones con sus amigos íntimos que gastó millones para ayudar a Rocío Nahle a ganar en Coatzintla, incluso «ha llegado a asegurar que él será el próximo Secretario de Finanzas porque ya se lo deben».

Por ALF