Culiacán, Sinaloa.- Con la entrega de Dámaso López Serrano, alias el Mini Lic, a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos se puede esperar el debilitamiento del grupo criminal a su mando y una disminución del índice de criminalidad, particularmente en Culiacán.
En lo anterior coincidieron el investigador de la UAS y experto en violencia Juan Carlos Ayala Barrón, y el analista internacional en seguridad Samuel González Ruiz, quienes hablan de la posibilidad de que ante la pérdida de las dos principales cabezas del grupo conocido como Los Dámaso, varios de sus integrantes busquen refugio en otras células.
Por su parte, el especialista Samuel González consideró en entrevista para ForoTV que, ante la pérdida de estos dos personajes y el posible debilitamiento del grupo delincuencial, se puede esperar, desde una fragmentación en la organización, hasta la unión de sus integrantes a bandos rivales, lo que finalmente podría diminuir la violencia.
El especialista recordó que estos personajes originarios, y con amplia influencia criminal, de la zona sur de Culiacán lideraban uno de los grupos más poderosos del Cártel de Sinaloa, a quienes autoridades federales atribuyen una fuerte disputa contra los hijos del Chapo Guzmán, su hermano el Guano y con Ismael «Mayo» Zambada.
LA DISPUTA DEL PODER
El índice de criminalidad que se vive en Sinaloa, y que al cierre de junio ha dejado en Culiacán casi 400 asesinatos y más de 2 mil 300 robos de vehículo, es atribuido en gran parte a la disputa del grupo delictivo al mando de Dámaso López Núñez, detenido a inicio de mayo en la Ciudad de México, y a su hijo Dámaso López Serrano contra los hijos del Chapo Guzmán.
Para autoridades federales, el Mini Lic, a quien también se atribuye la disputa de Villa Juárez, Navolato, es parte de una generación de «narcojúniors» extremadamente violentos.



