PASA viola flagrantemente muchos artículos de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al ambiente, viola el reglamento de Limpia Pública Municipal, así como la Ley General de Prevención y Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos del Estado de Veracruz.

Por ello, es viable finiquitar de inmediato el contrato leonino que esta empresa tiene con el ayuntamiento desde hace 10 años, y que ha generado un saqueo a los fondos ciudadanos por más de $462 millones de pesos por concepto recolección de basura en forma irregular y confinación en un supuesto relleno sanitario de 8 hectáreas, pero en realidad el confinamiento de la basura se realiza a cielo abierto.

El ayuntamiento puede realizar una inteligente y contundente estrategia jurídica, ya que los argumentos y violaciones al contrato sobran, y se podría cancelar el contrato ventajoso que Pablo Anaya le otorgó a PASA.

El gobierno municipal no puede continuar con la complicidad y pasividad de las administraciones anteriores, debe tener la energía, valentía, rigor y apoyo legal de la unidad Jurídica a cargo de Gonzalo Peralta Juárez, para rescindirle el contrato a esta empresa irresponsable que ha violado la mayoría de las cláusulas contractuales y ha hecho a Poza Rica su rehén durante más de 10 años,

Un gobierno no puede tolerar a una empresa que está dañando la salud de su población, pues no estará ejerciendo su responsabilidad más elemental de salvaguardar su bienestar.

El mal manejo que PASA da a la basura a cielo abierto genera sustancias toxicas que se filtran por la tierra y que contienen los jugos de la basura llamados lixiviados, que contaminan la tierra y los mantos acuíferos de forma irreversible.

La irresponsabilidad de esta empresa producirá un severo deterioro y depreciación del entorno ambiental. Este mal manejo de la basura provoca problemas de salud, daño ambiental, conflictos sociales y políticos, provoca gases de efecto invernadero por el fortalecimiento de los agentes patógenos humanos.

Una ciudad sucia provoca infecciones, muertes por enfermedades endémicas, pésima calidad del aire ambiental, además del impacto visual urbano negativo.

Los rellenos sanitarios son paliativos, no son la mejor solución para desintegrar la basura, producen gas metano que daña la salud y además contamina los veneros de agua freática con lixiviados.

PASA solo clasifica un 30% de la basura, el 70% restante se va al relleno sanitario. El volumen aproximado de basura que se recolecta diariamente es de más de 300 toneladas.

Poza Rica requiere una planta industrializadora de basura, mediante el proceso térmico tipo pirolisis que consiste en la descomposición térmica que contiene carbono, y el proceso químico de materia orgánica y todo tipo de materiales excepto, metales.

El contrato con PASA se publicó en la gaceta oficial del Estado el 20 de marzo de 2008.

En la cláusula segunda, acuerdan que dicha concesión tendrá duración de 15 años a partir de la fecha de inicio de la prestación del servicio, pudiendo ser suspendido o rescindida la concesión.

La Opinión solo tuvo acceso al Paquete legal, pero las propuestas Técnica y Económica no se han publicado nunca, así mismo, se desconoce el programa de actualización de tarifas, y el programa del contrato administrativo.

El pueblo de Poza Rica solo ha tenido acceso a una mínima parte de la información con respecto a esta turbia y fraudulenta concesión que le ha generado grandes utilidades a PASA, alcanzando costos altísimos que no se justifican. Los pagos anuales con sus respectivos incrementos son una carga insostenible para el erario municipal.

A más de 10 años, la ciudadanía aún desconoce los pormenores del contrato firmado entre el ayuntamiento y PASA, ¿porque no existe transparencia en este tema?, hasta ahora, ninguna administración ha publicado el contrato completo con sus detalles técnicos y económicos.

Por ALF