El palacio municipal de Catemaco quedó reducido a cenizas tras los actos vandálicos que se sucedieron por más de once horas.
La historia y la documentación de trámites de más de 20 mil habitantes desaparecieron entre el fuego que desde la noche del viernes se inició en la oficina del alcalde y se fue propagando hasta dañar todo el edificio.
Ninguna oficina se salvó del siniestro. Tan es así que ayer al mediodía aún había humo y fuego entre la papelería, archiveros, puertas y muebles en la comandancia municipal, regidurías y direcciones de área.

