Sin los servicios de drenaje ni agua potable, con el suministro parcial de energía eléctrica y una sola luminaria como alumbrado público, alrededor de 18 familias de la parcela Pozo 29 enfrentan todo tipo de carencias, por lo que pretenden organizar un patronato para realizar gestiones ante las autoridades municipales.
Ventura González Morales, vecino de este sector, lamentó el abandono en que se encuentra este núcleo poblacional, asentado en un predio de aproximadamente 9 hectáreas donde se tenía prevista la construcción de 2 mil viviendas, proyecto que se canceló tras el hallazgo de vestigios prehispánicos que obligaron a las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a declarar este sitio como zona protegida para desarrollar el proyecto arqueológico conocido como Noqhla.

