Milagrosamente no hubo heridos ni daños colaterales, al igual que cuando se desplomó El Colotero.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- La fuerza del frente frío número 25, acompañada por un intenso evento de Norte, provocó la caída de un pino de grandes dimensiones en el patio de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, en plena zona centro de la ciudad, sin que se registraran personas lesionadas.
El árbol, de más de 25 metros de altura y con una antigüedad estimada superior a los 60 años, se desplomó completamente desde la raíz debido a los fuertes vientos.
Testigos señalaron que el pino cayó hacia el interior del patio del templo, lo que evitó daños a la barda perimetral y, de manera casi milagrosa, no impactó contra la iglesia, quedando a aproximadamente tres metros de sus muros.
El hecho de que nadie resultara herido fue calificado como un verdadero milagro, considerando la magnitud del árbol y el riesgo que representó su caída en una hora en que había personas en espera de la misa.
Este caso recordó el derrumbe del monumento al Colotero ocurrido el pasado 16 de diciembre, cuando la escultura de casi 18 metros colapsó sin que tampoco se reportaran lesionados.
Ambos sucesos han sido interpretados por muchos ciudadanos como señales de que, tras el desastre provocado por las inundaciones del 10 de octubre, el destino ha decidido no cobrar más víctimas en el municipio.
