Nombra Wenceslao a mando policiaco con señalamientos por abuso en medio de crisis de seguridad en Tecolutla

Su anterior comandante enfrenta un proceso por su presunta participación en la desaparición forzada de dos taxistas que posteriormente fueron asesinados

Tecolutla, Ver.— En un contexto marcado por hechos recientes de violencia y procesos penales contra elementos de la propia corporación, el alcalde Wenceslao Santiago Castro oficializó el nombramiento de Gregorio Camarillo Salinas como director de la Policía Municipal, decisión que ha desatado una nueva ola de cuestionamientos.

Nombra Wenceslao a mando policiaco con señalamientos por abuso en medio de crisis de seguridad en Tecolutla

El anuncio fue presentado como parte de una estrategia para “fortalecer la seguridad pública” y dignificar a la corporación. No obstante, el perfil del nuevo mando ha sido objeto de críticas, luego de que en años recientes fuera denunciado por su hijastra por presunta violación y violencia intrafamiliar durante un periodo prolongado, hechos que, aunque no han derivado en una sentencia, sí han sido ampliamente documentados.

La polémica se agudiza al considerar el momento que atraviesa Tecolutla en materia de seguridad. Apenas en días recientes, la Fiscalía General del Estado informó la vinculación a proceso de dos elementos de la Policía Municipal —entre ellos a su comandante— por su presunta participación en delitos contra las instituciones de seguridad pública.

Se trata de Plácido “N” y Gerardo “N”, quienes permanecerán en prisión preventiva dentro del proceso penal 99/2026, luego de que un juez determinara que existen elementos suficientes para continuar con las investigaciones en su contra.

De acuerdo con las autoridades, este caso se desprende de los hechos ocurridos el pasado 16 de abril en la localidad de La Vigueta, donde dos taxistas fueron privados de la libertad. Sus cuerpos fueron localizados un día después en la comunidad de Pedernales, en el municipio de Nautla, lo que provocó indignación social y exigencias de justicia en la región.

En este escenario, el mensaje institucional del Ayuntamiento —que asegura que “quien porte un uniforme lo hará con honor, disciplina y respeto a la ciudadanía”— contrasta con la realidad que enfrenta la corporación y con el historial del funcionario recientemente nombrado.

Más allá del discurso, la designación de Camarillo Salinas abre un debate urgente sobre los criterios de selección de mandos policiales en un municipio que enfrenta no solo la violencia del entorno, sino también señalamientos internos que minan la confianza ciudadana.

Hasta ahora, el gobierno municipal no ha aclarado si realizó una investigación de antecedentes sobre el nuevo director, ni ha fijado una postura respecto a las acusaciones en su contra. En medio de una corporación bajo escrutinio y con elementos procesados, la decisión no solo resulta polémica, sino que profundiza la percepción de una crisis institucional que sigue sin atenderse de fondo.

Por Redactor1