Cazones de Herrera, Ver.- Aún cuando muchos productores de cítricos se niegan a reconocer que enfrentan una grave situación, los que definitivamente padecen de la crisis son los coloteros o cortadores de naranja, quienes aseguran que se encuentran literalmente sin chamba.

Para Jorge Espino García, en Cazones hay una gran cantidad de cortadores de naranja pero varía en razón de que, muchos cambian temporalmente de trabajo, como la actual época que enfrentan; «hay poca naranja, la sequía de casi cinco meses no dejó que la fruta se diera de manera normal y ahora es muy chica, casi sin jugo y así no se puede comercializar».

Tal es el caso de la naranja temprana que sigue en el árbol pero está muy chica, los compradores no la quieren y con toda seguridad, se va a echar a perder.

El proceso de comercialización es también muy complicado porque la juguera de Álamo o de Martines de la Torre pagan a mil pesos la tonelada, pero el corte sale en 300 pesos y si a eso se le agrega el costo del flete, la tonelada viene saliendo en 600 pesos, y prácticamente al productor no le viene quedando nada.

Es por ello que este sector laboral no cuenta con expectativas y encima de ello, se anuncia un panorama climático nada alentador por bajas temperaturas, que podrán devastar la fruta que empiece a crecer en las próximas semanas.

Por ALF