Con la autorización del Organismo Público Local Electoral (OPLE) desde el primer minuto de ayer martes, 2 de mayo, los siete candidatos a alcalde por esta ciudad abanderados por nueve partidos políticos, dieron arranque a la campaña proselitista, la cual terminará tres días antes del día d ela votación, que será el próximo domingo 4 de junio.
El desangelado inicio de campañas mostró lo mismo de siempre; candidatos que presumen de ser buenas personas y amigos del pueblo, dispuestos (solo por este mes) a caminar por calles que jamás recorren a pie y saludar a personas a las que normalmente ignorarían; todso sea por el voto y por la silla presidencial, claro está.
El escaso poder de convocatoria que muestran los candidatos es la clara muestra del hartazgo imperante entre los ciudadanos por la política y los políticos, de quienes no se conocen gestiones exitosas, sino historias de enriquicimiento inexplicable, viajes al extranjero pagados con recursos públicos y la distribución de medicamentos falsos.
Así, entre quienes apiran a dirigir los destinos de la anigua capital petrolera de México hay rostros nuevos, más de lo mismo, defraudadores del erario, compradores compulsivos de votos y auténticos vividores del sistema político mexicano; unos- muy pocos- con el interés de servir a la población y otros, con el puro interés de servirse de los pozarricenses. Será decisión del ciudadano, con su voto, elegir a quien los gobernará los próximos cuatro años.
Por REDACCIÓN

