Negocios renacen más fuertes que nunca

POR VICENTE MARTÍNEZ

A más de medio año de la inundación del 10 de octubre provocada por el desbordamiento del río Cazones, la reapertura de negocios se ha convertido en un símbolo de resistencia y reconstrucción. Cada cortina que vuelve a levantarse no solo representa la reactivación económica, sino también la determinación de familias enteras por no dejarse vencer.

Uno de esos casos es La Quinta Reynosa, un negocio con historia que se remonta a 1955 y que ha sido sostenido por tres generaciones de la familia Cantú. Para ellos, regresar no ha sido solo una decisión comercial, sino un acto de identidad y permanencia. Volver a abrir significa honrar décadas de trabajo, esfuerzo y memoria familiar.

Tras el impacto de la inundación, que dejó pérdidas materiales y afectaciones profundas en la dinámica económica, la familia Cantú asumió el reto de reconstruir desde cero, apostando por la resiliencia. Hoy, su reapertura envía un mensaje claro: los negocios tradicionales no solo sobreviven, también se transforman y se fortalecen ante la adversidad.

La importancia de que estos espacios regresen radica en su papel dentro del tejido social. No son únicamente puntos de venta, sino lugares de encuentro, de historia compartida y de identidad colectiva. En ese sentido, la recuperación de negocios como La Quinta Reynosa refleja la capacidad de los pozarricenses para levantarse, reconstruirse y seguir adelante.

En medio de los retos que aún persisten, su ejemplo marca el camino para otros comerciantes: volver más fuertes no es solo una consigna, es una necesidad para mantener viva la economía local y preservar las historias que han dado forma a la ciudad durante generaciones.

La Quinta Reynosa les espera con la mejor gastronomía del norte del país de miércoles a lunes de 12:00 del mediodía a 7:00 de la noche.