Álamo, Ver.- La ausencia femenina en diversos centros de trabajo, con motivo del movimiento social denominado “El 9 nadie se mueve”, semiparalizó la ciudad, aunque en las calles la actividad cotidiana no pareció alterarse.
De hecho, la gran mayoría de las mujeres trabajadoras no parecieron participar en la “huelga nacional femenina”, pues en las aceras pudo verse a las vendedoras de productos frescos del campo, mientras que en la mayoría de los establecimientos comerciales las empleadas laboraban de manera normal.
Fue más bien, un movimiento protagonizado por empleadas con un sueldo seguro: trabajadoras del Ayuntamiento encabezadas por las regidoras y la síndica única, cajeras de algunos bancos (excepto la de Santander), profesoras de diversos planteles educativos y algunas, tal vez muy pocas, empleadas de locales comerciales.
Donde más notaria fue la ausencia femenina fue en las oficinas del gobierno municipal, principalmente en áreas como Registro Civil, donde en su mayoría atienden mujeres, en las cajas de cobro de Tesorería, en la Dirección de Educación y Bibliotecas, en el Instituto de la Mujer, en primarias de la Zona Escolar 041 –por citar algunas- y en dos sucursales bancarias donde por la mañana se observaron grandes filas de usuarios.






