Tihuatlán, Ver.- Mientras personal de fiscalía, abogados y defensores de mujeres han reconocido que el confinamiento domiciliario a causa de la pandemia del Covid-19 ha disparado los índices de violencia familiar y de género hasta en un cincuenta por ciento, la Instancia Municipal de la Mujer permanece sin ninguna acción que coadyuve a mitigar este flagelo considerado ya como otra pandemia para el sector femenino.

Y es que tal parece que la encargada de esa dependencia, Oliva Licona, carece de iniciativa o creatividad para cumplir con sus compromisos con las mujeres tihuatecas, pues desde que inició la cuarentena prácticamente se esfumó de la escena municipal, más aún desde la semana anterior cuando el Ayuntamiento ordenó el cierre de la mayor parte de sus oficinas debido a los días pico de la contingencia sanitaria.

Durante este año, el último evento organizado por la IMM del que se tiene registro es el desfile alusivo al Día de la Mujer, el pasado 8 de marzo, cuando la pandemia parecía ser todavía sólo ciencia ficción, sobre todo para Oliva Licona, quien nunca se imaginó que la permanencia en casa sería contraproducente para las amas de casas y sus niños.

Han tenido que ser personajes ajenos a la política local o a las autoridades municipales, quienes a través de la tecnología realicen eventos de orientación y asesoría para apoyar a las mujeres que enfrentan momentos difíciles en sus hogares, principalmente con sus parejas y hasta con sus hijos mayores.

“El contexto de encierro expone a las mujeres y a sus grupos familiares convivientes al aumento del riesgo de sufrir violencia de género. Por eso es importante que todos nos sintamos responsables de frenar este flagelo y generemos acciones para prevenirlo y erradicarlo”, comentó en su momento, la página Mujer Emprendedora, especializada en asesorar, orientar y motivar a las féminas.

Por ALF