Álamo, Ver.- Un residente del ejido Arroyo Seco falleció de manera dramática en el exterior de la terminal de autobuses de la localidad Alazán-Potrero del Llano, luego de haber llegado a ese lugar en estado etílico y sufrir presuntamente un paro cardiorespiratorio, derivado de un supuesto golpe de calor.

El suceso se registró la tarde del domingo y movilizó a personal de la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) para atenderlo; sin embargo, cuando intentaron auscultarlo ya había fallecido.

La emergencia fue reportada por el agente municipal de Alazán Leonardo Ávalos, después de que testigos informaron de la situación del ahora occiso Noé Santiago Jiménez, de 55 años, quien repentinamente comenzó a ponerse morado.

El ahora fallecido era ampliamente conocido en su comunidad y en mismo Alazán, debido a que continuamente se le veía en estado de ebriedad.

Sobre el deceso del infortunado hombre, sin embargo, corrió el rumor de que su muerte había ocurrido debido a que un comerciante de esa área de la localidad le arrojó agua fría para alejarlo de su establecimiento.

La versión no fue confirmada, pero de ser así las autoridades podrían abrir una carpeta de investigación por el delito de homicidio.

Por ALF