POR: VICENTE MARTÍNEZ

POZA RICA, VER.- En medio del debate sobre si el aumento de emprendedores refleja crecimiento económico o simplemente la falta de empleos bien remunerados, la historia de Mauro de la Cruz, conocido en redes sociales por su proyecto Crepas y Wafles PR, ofrece una perspectiva distinta sobre el esfuerzo, la resiliencia y la movilidad económica.

Desde 2022, Mauro documentó en TikTok los retos de sacar adelante su crepería. En uno de sus videos más recordados aparece preparando un frappé, mientras relata que no había realizado una sola venta en todo el día, una escena que retrata las dificultades que enfrentan miles de pequeños negocios en México.

Sin embargo, lejos de rendirse, continuó apostando por su proyecto durante varios años. Fue en 2025 cuando anunció el cierre de la crepería, una decisión que describió como uno de los golpes emocionales más fuertes de su vida. Pero la historia no terminó ahí.

A través de nuevos videos, Mauro aparece trabajando en una obra de construcción, colocando malla en un terreno y desempeñando labores físicas para generar ingresos. En sus publicaciones explica que este nuevo empleo tiene un objetivo claro: reunir capital para volver a abrir su negocio.

“Posponer un sueño no significa renunciar a él”, es el mensaje que transmite a sus seguidores. Incluso, asegura sentirse en uno de los mejores momentos de su vida, pese a haber tenido que cerrar temporalmente el proyecto que construyó durante años.

Su caso evidencia una realidad compleja. Es cierto que muchos emprendedores nacen por necesidad, pero también demuestra que el emprendimiento puede convertirse en una vía de crecimiento personal, aprendizaje y generación de oportunidades. Durante su etapa al frente de la crepería, Mauro logró construir una comunidad de clientes, generar experiencia empresarial y mantener activos servicios de asesorías y cursos que continúa ofreciendo actualmente.

Mientras algunos interpretan el emprendimiento únicamente como un síntoma de precariedad laboral, historias como la de Mauro muestran que también puede representar una apuesta por la independencia económica, la creación de patrimonio y la búsqueda de mejores condiciones de vida.

El cierre de un negocio no siempre significa fracaso. En ocasiones, representa una pausa estratégica para regresar con más fuerza. Y para Mauro, el objetivo sigue siendo el mismo: volver a levantar la cortina de su crepería en la colonia Obrera, de esta ciudad.