Para no reconocer a su hija y deslindarse de responsabilidades, el marino Miguel Ángel Ortega Aguilar fue quien presuntamente asesinó a la menor y a su madre en playas tuxpeñas la madrugada del 15 de noviembre. Tras el aberrante crimen huyó y ahora se encuentra prófugo de la justicia pero la fiscalía agiliza las indagatorias.
Como oportunamente se dio a conocer en este medio, Edith y Yareli, -madre e hija respectivamente- fueron asesinadas con arma blanca y sus cuerpos fueron hallados a temprana hora del martes pasado en Barra Galindo en el puerto de Tuxpan; desde ese momento se integró la averiguación y todo apuntaba a que el marino -quien era el padre de la menor de edad- era el principal sospechoso ya que un día antes se habría presentado en casa de la dama para otorgarle un poco de dinero pero luego de unos minutos de platica, las privó de su libertad y las llevó hasta las escolleras donde las asesino a sangre fría.
Según las indagatorias hechas por este medio, un mes antes de los terribles hechos, la madre de la niña exigió a Miguel Ángel Ortega Aguilar (marino de la Brigada Anfibia de Infantería de Marina del Golfo) que se hiciera cargo de la menor porque desde que había nacido nunca había aportado recursos para mantenerla, situación que enfureció al uniformado quien dijo que no estaba de acuerdo pues no le constaba que la niña era de el.
POR CLEMENTE HERNÁNDEZ REYES

