PÉSIMA LOGÍSTICA EN CUMBRE TAJÍN

Sagrario Hernández se beneficia con espacios privilegiados y desalojan a comerciantes locales, taquillas vacías, no hay comerciantes; mejor se van porque no tienen ventas por pésima logística en Cumbre Tajín.

El brillo de la cultura ancestral totonaca en Cumbre Tajín es opacado por una pésima logística, la manipulación política y el descarado acaparamiento comercial por parte de funcionarios y organizadores.
Un ejemplo es Sagrario Hernández Hernández, una de las coordinadoras, muy cercana a Eric Cisneros Burgos, actual secretario de gobierno, quien fue una de las más beneficiadas con espacios comerciales privilegiados, mientras que el resto de empresarios gastronómicos ha sido lacerado con condicionantes en las ventas.

Por otro lado, en esta edición se han politizado eventos con el uso desmesurado del término “cuarta transformación”, lo que ya ha causado reacciones de la oposición en redes sociales.
Liz Macías, integrante del Consejo Estatal del PAN, calificó esto como un golpe político muy bajo. “No tienen por qué meter el tema… pretenden capitalizar (políticamente) de una manera tan descarada, no tiene nada que ver con la cuarta transformación, ni con el PRI ni con el PAN; el festival es de la identidad”, dijo.

El nicho gastronómico, los espacios de artesanías y demás han permanecido desiertos, las imágenes no mienten y son los emprendedores y el pueblo totonaca quienes pagan los platos rotos de la mala organización.

¿QUÉ PASA EN CUMBRE?

En esta edición, el festival Cumbre Tajín es presa de la mala organización y manipulación política, además, la imagen lucrativa se ha apoderado de este evento, que en origen debería centrarse en la cultura totonaca.

La parte musical, comercial y hasta cultural ha sido muy criticada, sobre todo en redes sociales, pero también por quienes llegan al parque temático Takilhsukut, al toparse con una Cumbre muy distinta.

Pero más allá del contenido, pues el pueblo totonaca siempre demuestra su excelente participación, ha sido la escasa promoción, la premura en el ordenamiento de elementos para conformar el festival y la deficiente logística, lo que ha provocado el declive de este evento.

Aunque si bien es cierto que en ediciones anteriores hubo presentaciones de artistas reconocidos internacionalmente, también la falta de difusión en otras entidades ha provocado que en esta ocasión el arribo de turismo nacional y extranjero haya disminuido drásticamente.

Basta con hacer un recorrido durante el día o la noche para corroborar que las áreas de comida lucen desoladas, los artesanos tienen bajas ventas y los pasillos no son abarrotados como en otras ocasiones.

NEGOCIO DE UNOS CUANTOS

El negocio más lucrativo no ha cambiado, sigue siendo la venta de bebidas alcohólicas, que en su mayoría queda en manos del Gobierno Estatal, quien otorga la exclusividad a cerveceras.
Empero, la parte comercial este año ha sido repartida entre los más allegados a la cúpula de personas cercanas a funcionarios de primer nivel, con supuestos prestanombres para poder operar, lo que deja entrever conflictos de intereses en la administración del festival.

Como ejemplo, en uno de los espacios que incluso fue remodelado en esta edición, a Sagrario Hernández Hernández, una de las coordinadoras, persona muy cercana al secretario de gobierno, se le ha visto en la administración de este lugar, a pesar de que en teoría debieran ser otorgados a las comunidades de Papantla.

Salomón Bazbaz Lapidus declaró antes de que iniciara el festival, que se tenían 40 peticiones para espacios, pero ya solo restaban 20 lugares disponibles, los cuales tendrían que ser aprobados por el propio fideicomiso del festival, ya que sería esta figura la encargada de ceder el uso de los mismos.

Sin embargo, bajo un aparente tráfico de influencias, Sagrario Hernández se apoderó de los lugares preferenciales y orilló a gastronómicos a sitios apartados y bajo condicionantes en la venta de refrescos y agua embotellada, lo que encareció también los precios en el festival.

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

La política también llegó a este espacio de cultura, y en las conferencias que se realizan se ha tenido un discurso excesivo con el uso del término “cuarta transformación”, ligado al partido que gobierna actualmente el estado.
Un ejemplo es el conversatorio del pasado miércoles “Los pueblos originarios frente a la Cuarta Transformación”, con la participación de académicos como Eckart Boege Smith, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y Víctor Manuel Toledo Manzur, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Además, este día se presentará la conferencia “Políticas juveniles en la Cuarta Transformación e identidad cultural”, en el Nicho de la Universidad Veracruzana.

Esto ha causado controversia, principalmente en la oposición. “Quien diga que no relaciona la palabra Cuarta Transformación con Morena, miente. Todos sabemos lo que eso significa, la asociación inequívoca y es incorrecto que se meta”, afirmó Liz García Macías, miembro del Comité Directivo Estatal del PAN.

Como partido esperarán a que el festival en estos últimos días se componga, para que los inversionistas recuperen su capital invertido en perecederos y ya una vez que termine emitirán una postura sobre este tema, como también lo deberá hacer el sector empresarial, afirmó la también consejera estatal del PAN.

Aunque dijo que se debe exigir que en el evento se apeguen a lo que es un festival de identidad. “No tiene nada que ver ni con la cuarta transformación, ni con Acción Nacional, ni PRI y ningún partido”, afirmó.

LA PÉSIMA LOGÍSTICA

La falta de experiencia en la organización se ha notado en el festival, desde el acceso a medios de comunicación, donde hubo distingos en la acreditación para algunos periodistas, hasta la comida que era servida a los invitados que participan en Cumbre Tajín.

El estacionamiento era restringido a solo algunas personas, incluso ajenas a la organización, además varias personas terminaron en Enfermería por malestares estomacales, y todo parece indicar que se debió al mal estado de los alimentos servidos por los organizadores a quienes prestan sus servicios.

Todas las fallas han restado méritos a esta edición de Cumbre Tajín, aquella que llegó a ser uno de los festivales más esperados en el país y que ahora parece no tener rumbo y ha sido transformada en un negocio para unos cuantos.

En esta edición, los más desfavorecidos han sido los habitantes de congregaciones como El Tajín, San Lorenzo Tajín y Zapotal, entre otras, que acusan no tener injerencia en la organización y no tener beneficios con este evento.

Lo rescatable de esta Cumbre es la identidad totonaca, la magia de la cultura viva y ancestral que impregna como el intenso olor de copal a quien la conoce y se lleva en el corazón el delicioso aroma y sabor de su comida, así como el calor de su gente.

 

 

Por ALF