Al presidente de Argentina, Mauricio Macri, no le cabe duda: Nicolás Maduro es un dictador. Así se lo dijo a Andrés Oppenheimer en su entrevista en ‘Oppenheimer Presenta’, una conversación en un momento crucial de su presidencia, en el marco de las próximas elecciones de Argentina y en medio de una coyuntura regional marcada por las tensiones y las denuncias de corrupción.
Macri, uno de los más grandes críticos al gobierno de Maduro, considera que se ha hecho «un enorme avance», pero que el futuro es incierto. «Cuando empecé a hablar yo de Venezuela hace tres o cuatro años yo era el alcalde de Buenos Aires y la mayoría de la región negaba lo que estaba pasando en Venezuela, porque las violaciones a los derechos humanos venían hace rato. Ahora ya ha pasado todo límite. Sobre este hombre pesan cientos de muertos y esto no sé dónde va a terminar», dijo. «Hace rato que no hay democracia en Venezuela, no hay libertad de expresión, no hay libertades garantizadas».
¿Cuál debe ser el papel de la comunidad internacional? Para Macri, «Estados Unidos tiene que tomar una posición que incluya el tema comercial que es el único pie de fortaleza que le queda a Maduro para financiar el circo que lo rodea».
«Que haya elecciones, que se liberen a los presos políticos que se respete la Asamblea y seguirlo demandando sin cansarnos porque hay mucha gente que la está pasando mal y merece nuestro apoyo», aseguró el mandatario.
