Expertos en Protección Civil emiten varias recomendaciones si el consumidor recibe un envase con características de riesgo.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- Apegado a la normatividad, Protección Civil tiene la facultad de intervenir en casos donde alguna empresa gasera entrega cilindros defectuosos en domicilios o en comercios, a fin de que sean repuestos por otros en mejores condiciones, según reportes del organismo estatal.
Aunque hasta ahora la dependencia local no ha reportado algún caso sobre el tema, el uso de cilindros de gas LP es una práctica común en miles de hogares de la ciudad y la región; sin embargo, recibir un recipiente con el capuchón o la base deteriorada, deformada o con microfugas representa un peligro serio para la seguridad de las familias, advierten expertos en Protección Civil y seguridad.
Indican que el gas licuado de petróleo (LP) es altamente inflamable, y ante una fuga puede acumularse en áreas cerradas, provocando incendios o incluso explosiones si entra en contacto con una chispa o una fuente de calor.
Las autoridades de Protección Civil, tanto a nivel municipal como estatal, tienen un papel clave en la prevención de accidentes asociados a cilindros de gas LP. Sus funciones principales incluyen inspección y verificación de las condiciones físicas de los cilindros y de las instalaciones de gas en domicilios y puntos de distribución.
Expertos señalan que, ante la entrega de un cilindro en mal estado, el usuario no debe aceptarlo ni colocarlo en el domicilio, especialmente si presenta corrosión, abolladuras o daños visibles en la válvula o la base.
No intentar reparar o manipular el cilindro por cuenta propia, reportar la situación a Protección Civil o a las autoridades municipales si el proveedor no atiende el cambio, y en caso de fuga, confirmar evacuación y llamada a emergencias 911, y mantener siempre el cilindro en posición vertical, en áreas ventiladas y lejos de fuentes de calor.
