Tihuatlán, Ver.- Debido a la restricción en cuanto a los servicios bancarios en el municipios a consecuencia de la fase 3 del COVID-19, los cajeros automáticos inteligentes han sido una opción para los usuarios que desean llevar a cabo algún depósito bancario en las cajas, aunque también han sido un dolor de cabeza para ellos.

Cuentahabientes refieren en que la mayoría de los casos, los procesos se efectúan de manera satisfactoria, pero en otras ocasiones estos se han llegado a trabar, lo que les provoco que tengan que esperar a que el aparato se reinicie o a ser atendidos por el personal de dicha sucursal, situación que les llega a tomar hasta dos horas concretar.

Quejos comentan que parte de este problema se debe a la saturación que se ha tenido en los últimos meses dichos aparatos, sobre todo porque la atención en estos lugares ha sido reducida a unas cuantas personas a la vez, para evitar el saturamiento de personas dentro de la sucursal, esto ante el posible riesgo de contagio del COVID-19.

Explican que es necesario que aunque sea una persona apoye en el manejo del cajero, ya que la mayoría de las personas que acuden a realizar algún proceso, son adulos mayores, quienes desconocen el funcionamiento y quienes más problemas han llegado a presentar, sobre todo a la hora de depositar el efectivo.

Otros de los puntos que se necesitan cambiar es la manera en la cual son atendidas las personas, ya que por el aumento en la temperatura son obligados a estar parados por tiempos prolongados para poder ser atendidos y efectuar sus transacciones, por lo que piden mayor sensibilidad en los procesos de atención.

Por ALF