Álamo, Ver.- Con al menos dos impactos de bala, un sexagenario de la localidad San Antonio perteneciente al ejido Agua Nacida, fue encontrado muerto la mañana del miércoles casi a orilla de la carretera estatal Álamo-Palo Blanco y muy cerca de su propio domicilio. El hallazgo fue realizado alrededor de las 06:50 horas por un vecino del occiso, quien presumiblemente pretendía solicitarle al ahora difunto una yegua prestada para arar su parcela.
Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrió que Pedro Garcés Bustos, de 65 años, estaba tirado bocabajo entre la maleza y con los pies atados con un lazo, a unos diez metros de distancia de la carretera estatal.
De acuerdo a las autoridades del lugar, la tarde del martes se habían escuchado varios disparos en aquella zona, pero nadie les dio demasiada importancia porque la mayoría de la comunidad, entre ellos los familiares de la víctima mortal, estaba en la iglesia con los festejos guadalupanos. Ayer por la mañana, tras el descubrimiento del cuerpo, alguien solicitó primeramente los servicios de Cruz Roja ante la posibilidad de que Pedro aún estuviera vivo. Sin embargo, luego de que los socorristas constataron que ya no tenía aliento, la autoridad auxiliar reportó el caso ante las instancias policiacas.
Más tarde arribaron al lugar elementos del Mando Coordinado, al igual que efectivos militares para acordonar el área del crimen en tanto llegaban autoridades ministeriales y el perito criminalista. Se especulaba que las heridas de bala que presentaba el infortunado agricultor eran de calibre 9 milímetros, pero hasta ayer mismo por la tarde esto no se había confirmado.
Igualmente se desconocía la identidad del o de los asesinos, así como los motivos que tuvo o tuvieron para segarle la existencia al conocido agricultor de San Antonio.
