La enfermedad de Alzheimer es un trastorno del cerebro que lentamente destruye la memoria y las habilidades de pensamiento y, con el tiempo, la capacidad de realizar hasta las tareas más sencillas.
En la mayoría de las personas con esta enfermedad, los primeros síntomas aparecen más tarde en la vida. La demencia es la pérdida del funcionamiento cognitivo (pensar, recordar y razonar) y de las habilidades conductuales que interfiere con la vida y las actividades diarias. La demencia varía en gravedad y va desde la etapa más leve, cuando recién comienza a afectar el funcionamiento de una persona, hasta la etapa más grave, cuando la persona depende completamente de los demás para recibir ayuda con las actividades básicas de la vida diaria.
Las causas de la demencia pueden variar según los tipos de cambios cerebrales que puedan estar ocurriendo. La enfermedad de Alzheimer lleva el nombre del Dr. Alois Alzheimer. En 1906, el Dr. Alzheimer notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una enfermedad mental inusual. Sus síntomas incluían la pérdida de memoria, problemas de lenguaje y un comportamiento impredecible. Después de que ella falleció, el médico examinó su cerebro y encontró muchas aglomeraciones anormales (ahora llamadas placas amiloides) y marañas de fibras enredadas (ahora llamadas ovillos neurofibrilares u ovillos de tau).
Hoy en día, se considera que estas placas y ovillos en el cerebro se encuentran entre las características principales de la enfermedad de Alzheimer. Otra característica es la pérdida de conexiones entre las neuronas del cerebro. Las neuronas transmiten mensajes entre las diferentes partes del cerebro y desde el cerebro a los músculos y órganos del cuerpo.
Hace casi tres décadas, en 1994, la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con Alzheimer’s Disease International (ADI) decidieron instaurar este día como una forma de promover hábitos saludables y de prevención de la enfermedad, así como para promover el conocimiento que hay sobre ella y dar visibilidad a las personas que la padecen y a su entorno más cercano. Actualmente, más de 55 millones de personas tienen demencia en todo el mundo, más del 60% de las cuales viven en países de ingreso mediano y bajo. Cada año, hay casi diez millones de casos nuevos.
La demencia es el resultado de diversas enfermedades y lesiones que afectan el cerebro. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y puede representar entre un 60% y un 70% de los casos. Es en la actualidad, la séptima causa de defunción y una de las causas principales de discapacidad y dependencia entre las personas de edad en el mundo entero. Para el 2019, se estima que en México había 12 millones de adultos mayores, de ellos, cerca de 800 mil presentaron algún tipo de demencia, y de estos últimos, ocho de cada diez presentaron Alzheimer.
La enfermedad de Alzheimer no hace distinción de clase socioeconómica, raza, ni grupo étnico, afecta por igual a hombres y mujeres, aunque más frecuentemente a personas de edad avanzada, aproximadamente un 10 % en mayores de 65 años y un 47 % en personas de 85 años, aunque también puede presentarse en personas jóvenes (35-50 años).
Los síntomas característicos de la enfermedad de Alzheimer son pérdida de memoria, de las habilidades de lenguaje (dificultad para encontrar los nombres de las palabras), alteraciones del pensamiento abstracto, juicio pobre, desorientación en lugar, tiempo y persona, cambios en el estado de ánimo, conducta y personalidad. El resultado general es un notorio decaimiento en las actividades personales y el desempeño en el trabajo.
Los estudios demuestran que se puede reducir el riesgo de padecer deterioro cognitivo y demencia haciendo ejercicio con regularidad, no fumando, evitando el consumo nocivo de alcohol, controlando el peso, siguiendo una dieta saludable y manteniendo una tensión arterial y unos niveles de colesterol y de glucemia adecuados.
“Caminando en la memoria”
Nos leemos el próximo lunes
@llamada de emergencia


