FRANJA DE GAZA
Por GUSTAVO GARCÍA SALAZAR
Hablar de uno de los conflictos que a lo largo de la historia moderna ha sido de los enfrentamientos teológicos-políticos que más han sido constantes y sobre todo en esta frontera. Hoy no vengo a exponer mi comentario sobre qué país está en razón y cuál no, ya que no soy el experto en geopolítica, pero vamos a trasladarnos un poco en relación apegada a las emergencias que se pueden propiciar justo por los enfrentamientos, tales como heridos, incendios por explosivos o misiles, así como también los riesgos que cualquier ciudad está expuesta.
Para esto debemos de contemplar una situación diferente, y no me refiero en exclusiva a lo táctico o militar, en cuanto a la atención, una “especialidad” que se ha vuelto muy de moda en nuestro país en cuestión con la atención prehospitalaria, que a mi forma de ver ha sido muy malentendido, pero que sin duda alguna se debe de escribir de esto en otra columna. Aquí una de las características de Medio Oriente es el cambio de logo que da la Cruz Roja para la atención de la sociedad, y aquí se debe al 100 por ciento derivado a las creencias de aquella zona. Y para ahondar en esto debemos de repasar muy superficial el origen del símbolo de la Cruz Roja, esto se da durante el primer convenio de Ginebra en 1864, donde nace el derecho internacional humanitario, y se establece también el símbolo con los colores inversos de la bandera de Suiza, derivado al estatus de neutralidad que siempre ha mostrado este país ante cualquier enfrentamiento, así como también que este símbolo ofrecía la ventaja de ser fácil de confeccionar y de reconocible a distancia, así como también se adopta que de manera oficial este logo no debe ser utilizado sin cumplir los protocolos ya establecidos por Cruz Roja, aunque esto en la realidad dista mucho que se cumpla al menos en nuestro país, donde se ha tenido casos donde sustraen el logo para ocuparlos como transporte para migrantes, por mencionar un ejemplo.
En 1876, durante la guerra entre Rusia y Turquía, el imperio otomano utiliza el símbolo de la media luna roja sobre un fondo blanco, en lugar de la cruz roja ya establecida. Si bien externaron el respeto que el logo formado por la cruz, esto generaba problemas entre estas regiones musulmanas, por lo cual fue aceptado de manera provisional, al menos en la duración de esta guerra.
Aquí daré un brinco estilo Volver al futuro, porque en resumen: La Conferencia Diplomática convocada en 1949 para revisar los Convenios de Ginebra tras la Segunda Guerra Mundial analizó tres propuestas orientadas a solucionar la cuestión de los emblemas: Una propuesta neerlandesa, encaminada a adoptar un nuevo símbolo único; la recomendación de volver al signo único de la cruz roja; y una propuesta israelí con miras a reconocer un nuevo emblema, el escudo rojo de David, que los servicios sanitarios de las fuerzas armadas israelíes usaban como signo distintivo. Estas tres propuestas fueron rechazadas
De ahí ahorro muchos años escribiendo que se generaron diferentes asambleas para lograr establecer que logo serían los establecidos, aunado ya al de la cruz y media luna. Durante el camino surgieron logos, como el de un león, por mencionar algunos.
Fue hasta el 2005, durante la Conferencia Diplomática celebrada en Ginebra, los Estados adoptaron el Protocolo III adicional a los Convenios de Ginebra, por el que se creó un emblema adicional a la cruz roja y la media luna roja. El nuevo emblema, conocido como el cristal rojo, resuelve varias cuestiones que preocuparon al movimiento durante años, entre otras: La posibilidad de que los países que no desean adoptar ni la cruz roja ni la media luna roja puedan integrarse en el movimiento como miembros plenos, mediante el uso del cristal rojo.
La posibilidad de utilizar la cruz roja y la media luna roja juntas.
Sin embargo, a pesar de que se anunciaba como un cambio de logotipo a medio plazo, al día de hoy ha quedado descartada la idea por diversas controversias internas. Además, el emblema con la cruz está siendo aceptado cada vez más en los lugares donde se resistían asimilándolo a la cruz latina del cristianismo, a pesar de las diferencias evidentes.
Y todo esto para mencionar lo que hoy viven los rescatistas de ambos países, donde ya han visto bajas en su personal, que lo único que han hecho es preservar la vida de los heridos de guerra, así como también he visto videos heroicos que de por si con las complicaciones que es sofocar un edificio en incendio, vi donde los bomberos aunado ya al equipo de protección personal con el que ya cuentan, que pesa entre 12-20 kgs., deben de portar un chaleco antibalas para realizar sus funciones; y como mencionaba, me toco ver como paraban su accionar para ponerse a resguardo de otro ataque de misiles cerca de su ubicación.
Hoy la historia moderna nos indica que cada día los ataques son más letales, que no exclusivos de armamento militar, sino también de ataques biológicos o tecnológicos por medio de drones, esto genera más daño no solo a las infraestructuras, sino también al cuerpo humano, complicando más la atención de cualquier emergencia.
En nuestro país, tristemente la situación no dista estar tan lejana de aquellos lugares, ya que si bien no nos encontramos en una guerra declarada, sabemos que los enfrentamientos son parte de diferentes ciudades, incluida la nuestra; por lo tanto, muchos compañeros de emergencias ya han tenido la experiencia no solo de la atención de un lesionado por arma de fuego, sino también de estar al momento del enfrentamiento resguardados o en escenas muy parecidas a las vividas en el Medio Oriente. Al escribir esta columna veo el video de un paramédico palestino romper en llanto al término de un servicio, este mismo 8 días después su ambulancia fue alcanzada por un misil. Tal vez todos tengamos ideologías teológicas diferentes en cuestión de qué pasa después de la muerte; no considero que exista un cielo exclusivo para los rescatistas, pero si de algo estoy seguro es que sus actos independientemente del país donde se encuentren alcanzan una diferencia y sobre todo una inmortalidad por las acciones realizadas en vida.
Nos leemos el próximo lunes.
@llamada de emergencia
