La comuna estará compuesta por 7 ediles de Morena-Verde, 4 del PAN y 1 del PRI; quedan sin representación PT y Movimiento Ciudadano.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Conformado por 7 mujeres y 5 hombres, el próximo ayuntamiento de Álamo Temapache que entrará en funciones el 1 de enero de 2026 y concluirá el 31 de diciembre de 2029, estará encabezado por José Roberto Arenas Martínez, quien ocupará la presidencia municipal en un marco de alternancia de género, sucediendo a Blanca Lilia Arrieta Pardo, actual alcaldesa.
Pepe Arenas estará acompañado por Rosario Escudero Neri en la sindicatura, así como por los regidores Abimael Cabrera del Ángel, Marisol Rosas Reyes, Ana Silvia Márquez Islas, Ilsa Yazmín Juárez Galindo y José Luis Batalla Vallejo, todos emanados de la alianza de los partidos Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y Verde Ecologista de México.
El Partido Acción Nacional (PAN) logró mantener su presencia en el Cabildo al obtener cuatro regidurías, que serán ocupadas por Benita Silvia del Valle Hernández, Macedonio Larios Hernández, Elideth Cruz Hernández y Juventino Gallegos Meneses.
En tanto, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que muchos daban por desaparecido en el municipio, logró recuperar terreno al obtener una regiduría, misma que será asumida por Nidia Lili Morales Solano.
Estos espacios fueron definidos con base en los resultados de la reciente jornada electoral, en la que se contabilizaron 41,768 votos válidos. Movimiento Ciudadano, con 1,381 sufragios, y el Partido del Trabajo, con 1,689, no alcanzaron representación en el próximo ayuntamiento.
Cabe destacar que el actual Cabildo también mantiene una composición de 7 mujeres y 5 hombres, aunque la alcaldía volverá a estar a cargo de un varón, luego de haber sido ocupada por la segunda mujer en la historia política del municipio: Blanca Lilia Arrieta. La primera mujer en ocupar este cargo fue Blanca Herminda Batalla Hervert, entre 2008 y 2009.
Batalla Hervert renunció en medio de una crisis de gobernabilidad y graves señalamientos administrativos, sumados al escándalo nacional provocado por la muerte de un hipopótamo en una propiedad de uno de sus hijos. El resto de su administración fue completado por su suplente, Arturo Ortiz Carballo, hasta el final del periodo en 2010.
Paradójicamente, Blanca Lilia Arrieta enfrenta señalamientos por graves irregularidades, al grado que podría ser llevada a juicio político, con riesgo de una renuncia obligada o, en el peor de los casos, procesada penalmente.
