Limpieza forzada de PEMEX bajo reflector nacional

En Tuxpan emprenden de inmediato acciones para retener aceite; en la región los derrames llevan meses sin solución

TUXPAN, VER.- Solo cuando las cámaras apuntan hacia ellos, PEMEX se mueve. Bajo la presión mediática y el escrutinio nacional, la petrolera emprendió la limpieza exprés en el río Pantepec, que cambia su nombre a Tuxpan antes de su desembocadura.

En cambio, en Papantla y Poza Rica los derrames llevan meses contaminando ríos y suelos, sin que la empresa haya desplegado barreras de contención efectivas. En esas comunidades el petróleo ha escurrido a la vista de todos por meses, sin que nadie responda por los daños.

Ayer, PEMEX informó que instalaron 650 metros de barrera oleofílica adicionales a las ya colocadas, mientras presume haber recuperado más de 180 mil litros de hidrocarburo.

La acción, presentada como “emergente”, no ocurre igual en Papantla o Poza Rica, lo que enciende el enojo de cientos de comunidades y miles de familias, pues al estar en medio de la contingencia y con el ojo público encima, ahora sí, PEMEX desplegó a más de 600 elementos —entre personal propio, Marina y contratistas— en un operativo que parece más un intento por lavar su imagen que por remediar el desastre ambiental.

Mientras en Tuxpan se anuncian ocho nuevas barreras, algo que es necesario y oportuno, en los otros municipios afectados la población sigue esperando una solución real.