Limpia Pública, en crisis ante despido de personal

Reducido a 18 empleados de confianza, el equipo hace grandes esfuerzos por mantener limpia la ciudad, pese a recortes y falta de apoyo, mientras autoridades sólo se toman fotos.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- Pese a que se trata de un área de prioridad, sobre todo ante la devastadora destrucción por las inundaciones, en la recta final de la administración 2022-2025 de la alcaldesa Blanca Lilia Arrieta Pardo el departamento de Limpia Pública se encuentra diezmado.

En su cuenta personal de Facebook, el trabajador del ayuntamiento Javier Badillo, quien ha sido Tesorero Municipal, compartió una reflexión sobre su experiencia dentro del área de Limpia Pública, y el papel fundamental que desempeñan sus compañeros, especialmente tras la reciente contingencia que afectó al municipio.

Recordó que desde abril de 2022 fue comisionado a esta área por instrucciones de la alcaldesa. Aunque reconoció que el cambio fue difícil y lo sacó de su zona de confort, señaló que la experiencia le permitió conocer de cerca el esfuerzo y las historias de quienes realizan diariamente las labores de limpieza en la ciudad en condiciones precarias.

Expuso que, al ingresar al área había alrededor de 65 trabajadores entre personal de base y de confianza. Sin embargo, debido a bajas realizadas “sin capacidad de análisis y criterio”, actualmente solo quedan 18 empleados de confianza, quienes, subrayó, son los que deben tener total disposición para trabajar en cualquier horario, incluidos sábados, domingos y días festivos hasta altas horas de la noche, sin incentivos adicionales y con el riesgo constante de perder su empleo.

A pesar de enfrentar escasez de herramientas, daños en sus propias viviendas por las inundaciones y condiciones de seguridad limitadas, estos trabajadores continúan cumpliendo con la recolección de basura, limpieza de calles, parques, bulevares, camellones y escombros.

Badillo señaló que el esfuerzo de este reducido grupo es muchas veces ignorado o subestimado por la ciudadanía y por algunos funcionarios que, aseguró, están más enfocados en la imagen pública que en atender las necesidades reales.

“No es justo que ni nuestros representantes, más preocupados por las fotografías para crear una realidad que no existe, o que un pueblo, que está más pendiente de redes sociales, exijan a los compañeros la responsabilidad de limpiar toda la cabecera municipal. La responsabilidad es de todos”, enfatizó.

Asimismo, cuestionó que otros empleados de confianza no se sumen al trabajo durante la contingencia y llamó a la población a reconocer la labor del personal de Limpia Pública en lugar de responsabilizarlos del estado de la ciudad.

Finalmente, invitó a la ciudadanía a hacer conciencia, a no desquitar frustraciones con quienes trabajan en condiciones adversas y a exigir a las autoridades correspondientes las acciones que realmente les competen.