Legado de daños en Isla de Lobos

Tuxpan, Ver.- Luego de más de 50 años de la llegada de PEMEX a Isla de Lobos y al sistema arrecifal aledaño, las afectaciones ambientales saltan a la vida, en cuando menos 10 hectáreas. La propia Semarnat ha reconocido la existencia de áreas severamente alteradas.

Los daños ambientales a esta isla ubicada frente a las costas de Tuxpan y Tamiahua iniciaron en 1963, cuando PEMEX perforó su primer pozo petrolero y amplió sus operaciones al arrecife Medio, comprobando la riqueza de la llama Faja de Oro Marina.

Con el Campo Arrecife Medio se alcanzó una producción máxima de 39,000 barriles por día en 1970, provenientes de 12 campos descubiertos. Para principios del 2000, con nuevos estudios sísmicos 3-D, se retomó la perforación cerca de Isla de Lobos.

Toda esta actividad tuvo un gran impacto en esta isla, que era utilizada como centro de operaciones de la industria. Semarnat estimó la existencia de una sub zona que requiere de restauración de 10.024169 hectáreas, comprendida en 3 polígonos.

En Lobos existen dos plataformas petroleras, una pista de helicóptero, barracas de marinos, estación meteorológica, baños, bodega, casa de Petróleos Mexicanos (PEMEX), planta de luz y palapa
PEMEX dañó una superficie de 7.371961 hectáreas, ubicadas en la porción central del Arrecife Lobos, al construir un canal de navegación que permitiera el acceso de embarcaciones que daban mantenimiento a los pozos petroleros.

También se tienen identificados daños que causó el buque petrolero “Chemstrans”, a una superficie de 2.385176 hectáreas, al este del Arrecife En medio, durante un encallamiento. Por su parte el buquetanque “Nuevo PEMEX, afectó una superficie de 0.267032 hectáreas, al sur del Arrecife Enmedio.

Si bien hace pocos años se declaró zona protegida el sistema Lobos-Tuxpan, poco se ha hecho para tratar de remediar los daños causados por la industria petrolera. Lo más preocupante es que los barcos siguen destruyendo los arrecifes más al sur.

Por ALF