Aunque la caza furtiva y los incendios continuaron este año afectando a los animales, no todo fue tan malo porque también hubo buenas noticias para la vida salvaje que marcaron este 2019.
Se protegerán más especies
Este año se llevó a cabo la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, por sus siglas en Inglés) donde se acordó reforzar la protección de las especies más amenazadas por el tráfico ilegal.
Se aumentará la protección, a partir de este 2019, para las siguientes especies:
18 especies de tiburones
Anguilas
Pepinos de mar
Caracoles rosados
Rayas guitarra
Peces cuña
Tortugas marinas
Corales
Esturiones
Caballitos de mar
Además más de 130 especies obtuvieron protecciones por primera vez en la reunión realizada en Ginebra y la venta de elefantes de África a zoológicos quedó prácticamente prohibida.
China deja de pagar medicinas de pangolín
El pangolín es el mamífero más traficado del mundo, sus escamas son muy demandadas en algunos países asiáticos, como China o Vietnam, donde se usan como medicina tradicional para el tratamiento de remedios como el asma, el reumatismo o la artritis.
Según la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza en los últimos diez años la cifra de capturas anuales alcanza el millón de ejemplares. Pero un estudio de la Universidad de Sussex cuantificaba en más 2.7 millones el total de pangolines cazados en un año en Camerún, la República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Gabón, la República Democrática del Congo y la República del Congo.
Con el fin de reducir estas alarmantes cifras, en agosto el gobierno chino anunció que las medicinas tradicionales que contengan escama de pangolín ya no estarán cubiertas por los fondos destinados a la seguridad social. Las escamas de este mamífero en peligro de extinción se emplean en más de 60 curativos producidos comercialmente.
Gobierno Ruso libera ballenas de “cárcel”
Desde junio junio, científicos y ambientalistas rusos empezaron a liberar orcas, crías de morsa y belugas, capturadas, según los documentos, con fines educativos, mientras que en realidad su destino era la venta a diferentes acuarios chinos.
La llamada “cárcel de ballenas” del mar de Ojostsk, en el Lejano Oriente ruso, mantenía capturadas a 81 belugas, 9 orcas y 5 crías de morsa donde sufrían hacinamiento y malas condiciones sanitarias.
Además de la liberación el gobierno ruso anunció que endurecerá las leyes, hasta que se prohíba explícitamente la venta de cetáceos, y solo habrá excepciones para los científicos y los pueblos nativos.
Crédito: unotv.com
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