En octubre de 1999 la zona norveracruzana se vivió la tragedia más importante de las últimas décadas, cobró vidas humanas, millones de pesos en pérdidas en el campo y la industria, que duró varios años para recuperarse.
La Opinión de Poza Rica con una red profesional de periodistas cubrió el azote de la depresión tropical 11, y el frente frío número 5, días donde los accesos quedaron destrozados, y municipios como Poza Rica, Tuxpan, Gutiérrez Zamora, Álamo, Cazones de Herrera y otros, fueron enormes lodaceras. La región quedó devastada, no había manera de llevar alimentos y las familias se quedaron con la poca ropa que traían puesta, a pesar de todo ello, la ayuda llegó hasta aquellos municipios que desaparecieron por instantes sumergidos en el agua.
El único medio para llegar a esta región era por aire, ya que la vía más rápida a la Ciudad de México, en ese entonces, estaba inaccesible. Los fraccionamientos Las Gaviotas, Floresta, Florida, Los Laureles, así como las colonias Lázaro Cárdenas, Morelos, Ignacio de la Llave y México, permanecieron bajo el agua y tuvieron que ser rescatados por personal de Pemex a bordo de los emblemáticos y muy recordados camiones “macarios”.
Las principales plazas comerciales quedaron bajo el agua, la central camionera y la central de abastos quedó inmersa en el agua del río Cazones, lo que dejó sin medios para transportarse por algunos días. Así es como este día se recuerda aquel triste episodio en la vida de la zona norte, que dejó un amargo recuerdo para muchos, pero la esperanza de seguir adelante, con más fuerza y ánimos de recuperarnos como sociedad veracruzana.


