La rivalidad China-EU divide a miembros de la OMS

Con más de 2.7 millones de enfermos y más de 190 mil muertos por Covid-19, las organizaciones multilaterales insisten en llamar a la unidad de las naciones contra el enemigo común, pero Estados Unidos y China están lejos de aliarse en este causa. Ahora trasladaron su rivalidad comercial y política a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que les sirve de palestra para batirse en un juego de bloques.

Cuando Estados Unidos reafirmó su decisión de cerrar la llave de sus arcas a la OMS, el gigante asiático aprovechó para incrementar su influencia en la agencia que encabeza la respuesta a la pandemia. Ayer anunció que aportará 30 millones de dólares al organismo de Naciones Unidas, adicionales a sus contribuciones anuales.

La decisión llegó apenas un par de horas después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, asegurara que es muy probable que su país “nunca” restablezca los recursos que el presidente Trump retiró a la OMS.

Cuando la cadena de noticias Fox preguntó a Pompeo si EU exigiría un cambio de liderazgo en la OMS —actualmente dirigida por el etiope Tedros A. Ghebreyesus—, respondió: “Incluso más que eso, puede ser el caso de que Estados Unidos nunca pueda volver a suscribir haciendo que los dólares de los contribuyentes estadounidenses vayan a la OMS”.

Del lado chino, el cargo de Ghebreye-sus fue ampliamente respaldado. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang, defendió a la organización y dijo que la agencia bajo el liderazgo de Tedros ha “cumplido activamente sus deberes, manteniendo una postura objetiva, científica e imparcial”.

Con estos 30 millones adicionales, agregó Geng, China “defiende los ideales y los principios del multilateralismo y el estatus y la autoridad de la Organización de las Naciones Unidas”.

Pero Trump fue más lejos en sus hostilidades. La administración comenzó a tomar las contribuciones que todavía adeuda a la Organización Mundial de la Salud, para entregarlas a otros grupos internacionales humanitarios.

“Puede ser que EU nunca pueda volver a suscribir haciendo que los dólares de los contribuyentes estadounidenses vayan a la OMS”

Mike Pompeo

Secretario de Estado de EU

“Por cada contrato o dólar que fluye hoy, simplemente estamos quitando a la OMS de la mesa. Vamos a proporcionar esa asistencia a estas otras organizaciones, para hacer el trabajo. Nuestro sistema simplemente no puede esperar”, dijo Jim Richardson, director de asistencia extranjera del Departamento de Estado.

“Al final del día, esto debería ser sobre salvar vidas, no sobre salvar una burocracia”, agregó el funcionario de Trump.

Estados Unidos debe aproximadamente 203 millones de dólares a la OMS, por su presupuesto operativo bienal (2020-2021), que además incluye fondos faltantes a 2019, según la agencia.

Las acciones tanto de Estados Unidos como de China ahondan la lucha de poderes políticos que usa a la organización sanitaria global como palestra, en plena crisis sanitaria. En este contexto, Australia, un aliado clave de Trump, inició una campaña en la que busca el apoyo de Alemania, Francia, y desde luego EU, para exigir una investigación desde la Organización Mundial de la Salud a China, por su presunta falta de transparencia en relación al origen del Covid-19, una situación que la propia OMS ha rechazado, ya que, insiste, su equipo está integrado por varios estadounidenses que han mante

“Con esta decisión China defiende los ideales y principios del multilateralismo y el estatus y la autoridad de Naciones Unidas”

Geng Shuang

Portavoz del Ministerio de Exteriores chino

nido al tanto a Washington de todo lo relacionado con el brote “desde el primer día”.

Todos los países miembros de la Organización Mundial de la Salud deberían apoyar una revisión independiente propuesta sobre la pandemia de coronavirus, declaró ayer el primer ministro de Australia, Scott Morrison, amenazando aún más los lazos tensos con China.

Australia se ha convertido en uno de los críticos más contundentes de Pekín, por su manejo de la propagación del coronavirus, con Morrison —un líder nacionalista— instando a varios líderes mundiales a apoyar una investigación internacional sobre los orígenes y propagación del brote, así como de la respuesta de la OMS, para ganarse el favor de la Casa Blanca.

LA RAZÓN