Moches, cuotas y dádivas que recaudan elementos viales son exigidas por el exdirector de Tránsito Estatal, Guillermo Enrique Meneses García, para financiar sueños guajiros de aspiraciones políticas, para lograr la alcaldía de Tepetlán.
Pero ahora sus ingresos derivados de la corrupción han rebasado los simples moches, ya que con un jugoso negocio amañado ha podido extender el uso de grúas a modo en varios puntos del estado, con Smart Grúas, Grúas Méndez y otros nombres con los que opera.
Esta recaudación de fondos va encaminada a engrandecer una absurda aspiración, aunque también Enrique Meneses forma parte de una operación financiera de padrinazgos políticos y una mafia que busca obtener poder.
Bajo el cobijo y ceguera de sus superiores, que además de inexpertos se han visto ignorantes ante la forma de operar, Enrique Meneses sigue lucrando e intenta llenarse de dinero los bolsillos para poder lograr una postulación con los colores de Movimiento de Regeneración Nacional, en base a mentir, robar y traicionar, algo que ha sabido hacer desde que estaba en el PRI y posteriormente se fue a Movimiento Ciudadano.
