“EL CHUPA-PLURIS” CAMBRANIS y su mafia saquean el norte de Veracruz, ante un PAN en total bancarrota moral.

XALAPA, VER.- Enrique Cambranis Torres, diputado local plurinominal, ha tejido una red de complicidades e intereses oscuros entre ediles del Partido Acción Nacional (PAN), operada por una clica de incondicionales que solo responden a la voracidad de su bolsillo.
Cambranis Torres es visto como un vividor de la política, ya que ve a su propio partido como un jugoso negocio personal, perpetuándose en el poder a golpe de cómodas diputaciones plurinominales, donde jamás ha tenido que ganarse el voto de los ciudadanos.
Lejos de representar los valores que alguna vez pregonó la doctrina panista, teje una red de frenéticos secuaces que llevan a cabo un saqueo sin freno ni moral.
Entre las piezas claves de este clan de saqueadores destacan personajes sin escrúpulos que hoy tienen secuestradas las siglas y los presupuestos, entre ellos figuran el exdiputado y excandidato perdedor, Leonardo “Naro” Amador, y su lacayo Omar Rivera, identificados como los operadores de las transacciones bajo la mesa y la repartición de jugosos contratos gubernamentales.
En el juego entra Yuliet Vanessa Gallardo Martínez, regidora sexta del PAN, convertida en el fiel esbirro de este sistema de corrupción, dispuesta a avalar cualquier desvío con tal de mantener sus canonjías.
Este grupo opera a manos llenas y sin el menor recato, negociando contratos oficiales protegidos por la más absoluta incapacidad mental y política, evidenciando que su único motor es la ambición desmedida y el pillaje institucionalizado.
La red mafiosa de Cambranis no conoce fronteras municipales, también busca cobrarle favores al alcalde de Castillo de Teayo, Obed Méndez Fernández, quien presuntamente ya habría sido obligado a entrarle de lleno en el juego sucio de este pseudolíder, convirtiéndose en cómplice de un esquema donde se lucra impunemente con el erario público en municipios con presencia panista.
Entre los pasillos albiazules trasciende como Cambranis operó con alevosía la manipulación de la actual presidenta del CDE del PAN, Ana Ledezma, a quien hace a un lado de las decisiones reales para tener vía libre y seguir operando sus negocios turbios en lo oscurito.
VIENE LA DESBANDADA
Mientras Cambranis y su pandilla se reparten los restos del botín, el Partido Acción Nacional en Poza Rica y toda la región norte se encuentra despedazado, acéfalo, sin rumbo y sin auténticos líderes. La militancia de base observa con indignación cómo la franquicia fue secuestrada por una cúpula de mercenarios.
La prueba contundente de este naufragio es la inminente diáspora de cuadros históricos, que ya no toleran la vergüenza de pertenecer a una organización entregada a los intereses de unos cuantos. El caso más sonado es el del panista cordobés, Alfredo Grajales Jiménez, quien anunció su renuncia irrevocable al PAN tras 30 años de militancia, periodo en el cual ocupó cargos de alta relevancia en Veracruz.
A través de sus redes sociales, Grajales Jiménez sentenció su salida del blanquiazul advirtiendo que continuará su lucha opositora desde otra trinchera por el bien de la democracia. El histórico militante fue tajante al señalar que en Veracruz urge una verdadera oposición, cuestionando duramente los resultados y la simulación de las cúpulas actuales, al tiempo que exhortó a la ciudadanía a organizarse y sacudirse a los farsantes.
Hoy el PAN en Veracruz ya no es oposición, es un botín y la cloaca está abierta, pues la complicidad de Enrique Cambranis y sus secuaces amenaza con sepultar lo que queda del blanquiazul en el norte del estado.

Por Redactor1