La Armada de Estados Unidos puso a prueba en aguas del golfo Pérsico laeficacia de su láser de combate de primera generación (LaWS, por sus siglas en inglés). Según reporta la CNN, la prueba ha sido un éxito, luego  que un haz de rayos impactara en un ala del vehículo aéreo no tripulado lanzado desde la cubierta del USS Ponce.

El capitán Christopher Wells catalogó el sistema como «más preciso que una bala», destacando su independencia del viento y otros factores externos. Además, dijo que el cañón podría destruir «una variedad de objetivos» sin que sepan qué les impactó.

A su vez, Inez Kelly, asesora del Mando Central de la Armada, que

estaba supervisando el derribo del dron, enfatizó la posible reducción de los daños colaterales del ataque, que son un conocido problema para las operaciones castrenses de EE.UU. «Puedes apuntar exactamente al motor y eliminar el motor de manera precisa sin dañar

necesariamente algo más», comentó.

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Por ALF