Tihuatlán .- Un joven discapacitado perdió la vida la tarde de ayer al recibir una descarga eléctrica en la azotea de un domicilio, a pesar de que paramédicos de Cruz Ámbar trataron de darle la atención prehospitalaria, este ya no presentaba signos vitales, por lo que solicitaron la presencia de la autoridad competente.
El hoy occiso fue identificado en el lugar de los hechos como Carlos Manuel V. B., de 20 años de edad, con domicilio en la calle Prolongación Miguel Hidalgo de la colonia Plan de Ayala del municipio Tihuatlán, así lo dio a conocer su señor padre Mario G. V., de 40 años de edad, quien no daba crédito a lo sucedido.
En relación a los hechos se mencionó en el lugar que el joven Carlos se encontraba trabajando en una obra de construcción en la vivienda del señor Vigueras, en compañía de su papá pero que el día de ayer decidieron no trabajar debido a las condiciones climatológicas, por lo que se encontraban en su domicilio, pero su hijo se salió como de costumbre, sin imaginar que iría a la construcción.
Existió una versión de que el joven se encontraba realizando un trabajo en la casa de junto cuando decidió ir por algunas cosas, para eso utilizó una escalera de aluminio, con la que alcanzó a tocar los cables de alta tensión, y fue ahí que recibió la descarga eléctrica, falleciendo en cuestión de minutos.
Al número de emergencias fue solicitada la presencia de una ambulancia, por lo que acudieron de manera inmediata paramédicos de Cruz Ámbar para brindarle los primeros auxilios al infortunado joven, pero lamentablemente ya no presentaba signos vitales, por lo que la delegada de esta corporación lo tapó con una sábana en lo que llegaba personal de Servicios Periciales.
Una hora después acudió una perito criminalista del departamento de Servicios Periciales en compañía de agentes investigadores, quienes ingresaron al área de los hechos y comenzaron con las primeras investigaciones y declaraciones de los curiosos que presenciaron el momento justo en que el joven sufrió la descarga eléctrica.
El área fue acordonada por elementos de la Policía Estatal, no dejando pasar a ningún curioso a la escena del crimen hasta que arribó la autoridad competente y se hizo cargo de realizar las investigaciones correspondientes, y después de esto ordenaron que el cuerpo fuera levantado y llevado al Semefo para la necropsia de ley.
Por Víctor Bustamante Leal

