ÁLAMO, VER.- Para descartar o confirmar que el uso del agroquímico utilizado para combatir la diaphorina citri, principal vector de la enfermedad HLB, haya ocasionado daños a los cítricos, la Junta Local de Sanidad Vegetal, en coordinación con el Comité Estatal de Sanidad Vegetal, se comprometió a investigar técnicamente los huertos de los productores afectados.

Sin embargo, durante la reunión con productores, el organismo fitosanitario puso en tela de juicio que el imidacloprid haya propiciado frutas “borradas”, tal como lo aseguran citricultores de los ejidos Cerro Dulce y Zanja del Bote, y su anexo Rancho Alegre.

No obstante, ante la insistencia de que dicho producto químico produjo naranjas manchadas, las autoridades fitosanitarias anunciaron que habrá revisión a detalle, con la participación del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) para realizar estudios científicos y de laboratorio; y, en caso de confirmarse que los daños son por causa del imidacloprid, se gestionarán las respectivas indemnizaciones.

En el encuentro, realizado primero con productores de otras zonas, incluso del vecino municipio de Ixhuatlán de Madero, y luego con los de Cerro Dulce, el presidente de la JLSV, y secretario también del CESVVER, Ricardo Hernández Campos, aseguró que el insumo utilizado está regulado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), y que se distribuyeron 90 mil litros en todo el país.

Por eso, dijo, es extraño que solo un ejido esté inconforme, pues los resultados generales de la aplicación fueron de los mejores.

En la polémica, desatada por las quejas de citricultores de Cerro Dulce, Zanja del Bote y Rancho Alegre, productores de Adalberto Tejeda, Ojital Ciruelo, Emiliano Zapata, La Concepción y otros ejidos, avalaron la aplicación del mencionado agroquímico, e inclusive, algunos aventuraron que los problemas de “borrado” denunciados podrían ser consecuencia del cambio climático.

Un productor de un ejido de Ixhuatlán de Madero señaló que el problema pudo radicar en la manera en que los afectados aplicaron el producto, toda vez que la recomendación era fumigar por las tardes o noches, no al mediodía, a pleno sol.

En este contexto, fuera de los quejosos, los citricultores del municipio se pronunciaron por continuar la lucha contra las enfermedades del HLB y el virus de la tristeza, pues de otra manera, mañana pasado no sólo lamentarán que la fruta esté manchada, sino que sus árboles se mueran.

Por ALF